Calendario mensual de marzo: qué sembrar en el huerto (hemisferio norte)

No todo es jitomate y lechuga: existen cultivos poco comunes que puedes cultivar de manera más sencilla, con mejor sabor y hasta mejor manejo del suelo.

Un huerto sano es mantener un suelo vivo, con buena planeación y observación diaria de lo que la planta nos dice.
Un huerto sano es mantener un suelo vivo, con buena planeación y observación diaria de lo que la planta nos dice.

En marzo inicia el verdadero arranque de temporada en gran parte del hemisferio norte. Los días se hacen más largos, la intensidad del sol aumenta y el suelo empieza a ganar temperatura. Esto significa que la actividad biológica del suelo se reactiva. No es sembrar por calendario, sino entender qué pasa debajo de nuestros pies.

En muchas regiones todavía se están presentando heladas tardías, pero ya no son tan intensas ni tan constantes. Por eso este mes nos permite adelantar cultivos de ciclo medio y preparar los de verano, siempre y cuando mantengamos algo de protección si el clima lo exige. Aquí la planeación es todo.

Algo que casi no se dice es que marzo es ideal para diversificar, en lugar de irnos por lo típico de todos los años, podemos apostar por cultivos poco comunes que aprovechen mejor el clima templado y que no compitan tanto por espacio, nutrientes o que incluso mejoren la estructura del suelo.

Además, este mes nos permite combinar una siembra directa con almácigos. Mientras unas especies van directo al suelo, otras conviene iniciarlas protegidas. Así aprovechamos mejor el espacio, nuestro tiempo y energía. Y lo más importante, lo que hagas ahora impactará la producción de abril, mayo y junio.

Sembrar en charolas te da control total: mejor humedad, raíces fuertes y trasplantes más sanos y parejos.
Sembrar en charolas te da control total: mejor humedad, raíces fuertes y trasplantes más sanos y parejos.

Cultivos para sembrar en marzo

El hinojo es poco común en lo huertos caseros, pero se adapta muy bien a temperaturas frescas de 15 a 22 °C. Germina sin problema si el suelo está suelto y bien drenado. Lo ideal es siembra directa, porque su raíz pivotante no tolera trasplantes bruscos. Además, atrae insectos benéficos que ayudan al control biológico natural.

La temperatura ideal del suelo para la mayoría de semillas de primavera es entre 10 y 18°C.

La acelga es otra gran opción, resistente al frío ligero y crece con fuerza cuando el suelo ya no está helado. Tiene gran capacidad de rebrote, lo que permite cosechar hojas externas durante meses. Responde muy bien a suelos con buena materia orgánica y composta madura. Es un cultivo noble, rendidor y muy estable.

Los chícharos resultan excelentes para sembrarlos en zonas templadas. Necesitan clima fresco para desarrollarse bien y fijan nitrógeno en el suelo gracias a bacterias en sus raíces. Esto significa que mejoran la fertilidad natural del terreno. Entre más calor haya, menos producción tendrán, por eso marzo es ideal.

El rábano es rápido, confiable y perfecto porque germina con suelo arriba de 10° C. Su raíz ayuda a aflojar el suelo de manera natural, mejorando estructura y aireación. Es importante no retrasar la cosecha porque se vuelve fibroso. Se siembra directo y en pocos días ya está emergiendo. Ideal para quienes quieren resultados rápidos en el huerto.

El perejil germina mejor en suelo fresco, aunque puede tardar hasta 20 días en salir. Necesita tierra suelta y profunda, especialmente si es de raíz. Es importante marcar bien la línea de siembra porque tarda en emerger. Es un cultivo resistente y de larga duración en el huerto.

Otros cultivos resistentes de la temporada

El kale tolera temperaturas bajas y desarrolla mejor sabor gracias al frío ligero. Es demandante en nitrógeno, así que agradece suelos fértiles y con composta. Deja 30 - 40 cm entre plantas para buena ventilación. Puede producir durante varios meses si se cosecha hoja por hoja. Es de los cultivos más resistentes para primavera temprana.

La mostaza crece muy bien en clima fresco y tiene desarrollo rápido. Es resistente y tolera variaciones de temperatura sin problema. Prefiere suelos con buena materia orgánica y humedad constante moderada. Su sabor se intensifica con calor, por eso marzo es buena ventana. Aporta diversidad y producción temprana al huerto.

Las zanahorias necesitan suelo suelto y profundo, si la tierra está compacta, crecerán chuecas y débiles.
Las zanahorias necesitan suelo suelto y profundo, si la tierra está compacta, crecerán chuecas y débiles.

El cilantro prefiere clima fresco y en esta temporada tiene menor riesgo de espigarse rápido. Se recomienda siembra directa y escalonada cada dos semanas. Necesita suelo suelto y buen drenaje. Cuando sube demasiado la temperatura, florece antes de tiempo. Sembrarlo ahora mejora calidad de hoja y rendimiento.

La siembra escalonada cada 10 días te ayudará a mantener cosechas continuas durante varios meses.

La lechuga es clásica y estratégica porque aún no sufre por calor fuerte. Germina bien en suelo fresco y con humedad constante. Conviene no saturar de agua para evitar hongos. Puede sembrarse directo o en almácigo para trasplante temprano. Es base productiva en primavera antes del verano.

Finalmente la zanahoria, es un cultivo que necesita suelo profundo, suelto y sin piedras para crecer recta. Marzo es ideal porque el suelo comienza a templarse sin exceso de calor. Se siembra directo y requiere paciencia en germinación. Mantener humedad constante es clave en las primeras semanas.

En este mes, el suelo empieza a activarse. Por eso es importante no trabajar la tierra cuando está demasiado húmeda, porque se compacta y afecta raíces futuras. El riego debe ser moderado. Aunque ya no hace tanto frío, la evaporación aún no es máxima y el exceso de agua favorece hongos.

Marzo es el momento donde decides cómo quieres que se comporte tu huerto todo el año. Apostar por cultivos distintos, entender el suelo y no solo seguir modas hace la diferencia. Si sembramos con intención, observando clima y suelo, el huerto responde.