El desecho de tu cafetera es el mejor abono para tus plantas: así se prepara el fertilizante casero más potente
La borra de café, las cáscaras de huevo o las cáscaras de plátano funcionan como fertilizante, porque contienen nutrientes que las plantas necesitan para crecer.

Los desechos caseros de la cocina son una excelente oportunidad de generar composta de alta calidad, lo cual contribuye a mejorar el ambiente al retirar esos residuos del circuito de la contaminación de suelos, aguas y atmósfera y enriquecer los cultivos.
Este abono orgánico se genera mediante la degradación microbiana controlada que se desencadena al colocar capas de materia orgánica alternadas, airearlas y someter la mezcla a un proceso de descomposición natural que la mineraliza.
Son materiales idóneos para hacer composta: cáscaras de huevo, restos de verduras y frutas, residuos de origen animal como huesos y piel, además también se puede utilizar la borra del café, follaje, tallos frescos y hojas secas, entre otros desechos orgánicos.
Entrevista al especialista en agronomía Eduardo Corella
El experto que forma parte del equipo de Meteored México, nos explicó que los residuos de la cocina como la borra de café, las cáscaras de huevo o las cáscaras de plátano funcionan como fertilizante porque contienen nutrientes que las plantas necesitan para crecer. Por ejemplo, el café tiene nitrógeno, el plátano potasio y el huevo calcio.
Son seis los macro nutrientes esenciales para todas las plantas, N, P, K, Ca, S y Mg y los residuos de cocina que mencionamos tienen 3 de ellos en grandes cantidades y los otros 3 en pequeñas cantidades pero aún así presentes.

El ingeniero agrónomo tiene experiencia en cultivos urbanos, incluso en sus redes sociales hace tutoriales en donde explica cómo hacer crecer desde árboles frutales, plantas aromáticas, entre otras.
Las cáscaras de plátano, tienen potasio que ayuda en procesos como la floración y el desarrollo de frutos. El agroanalista nos compartió una forma de preparar este fertilizante casero:
- Dejar secar las cáscaras de huevo y triturarlas hasta hacerlas polvo.
- Mezclar la borra de café ya seca con ese polvo.
- Y se pueden añadir cáscaras de plátano secas y trituradas.
Esta mezcla se puede colocar directamente sobre la tierra de las macetas o mezclarla ligeramente con el sustrato. Al descomponerse estos residuos liberan nutrientes al suelo, y los microorganismos del sustrato ayudan a transformarlos en formas que las raíces pueden absorberlos.
Historia de la composta
El uso de la composta se remonta a más de 10 mil años de historia. Este antiguo método de reciclaje natural no solo reduce residuos orgánicos, sino que también enriquece el suelo con nutrientes esenciales. Así, se promueve un crecimiento más saludable de las plantas.
A lo largo de milenios, diversas culturas han perfeccionado las técnicas de compostaje. Utilizan restos de alimentos, hojas y otros materiales orgánicos para crear un fertilizante natural. Este compost mejora la calidad del suelo y la retención de agua.
El compost “es una técnica que consistía en amontonar estiércol, restos de la cosecha y residuos domésticos para transformarlos en productos aprovechables como abono". "La composta, su elaboración y beneficio", de la Universidad Autónoma Agraria Antonio Navarro (México), se trata de una descomposición aeróbica en condiciones controladas.