Tu cuerpo frente al tiempo esta semana: estos son los efectos del frío y la humedad en tu piel
Los especialistas en la piel advierten que en esta temporada se intensifican padecimientos previos, como los trastornos inflamatorios: psoriasis, eccema y dermatitis atópica.

El pronóstico de los especialistas de Meteored por el fenómeno meteorológico "Vance" y otros sistemas advierte que se mantendrán lluvias importantes en México para esta última semana de octubre.
Se esperan algunas inundaciones y oleaje elevado en varios estados en el Occidente del país, afectando principalmente el Sur de Nayarit y el Oeste de Jalisco, además de las costas de Colima, Michoacán y Guerrero.
En contraste, los sectores serranos vivirán un marcado descenso de temperatura, llegando a mínimas de -5 a 0 °C durante las madrugadas en las montañas de Baja California, Chihuahua y Durango, y de 0 a 5 °C en zonas altas de Sonora, Zacatecas, Estado de México, Hidalgo, Tlaxcala, Puebla, Veracruz y Oaxaca.

Por esta razón, los especialistas llaman a tener especial cuidado en estas zonas con frío, ya que el clima gélido puede provocar problemas en la piel, esto debido también al avance de frentes fríos y el paulatino descenso de las temperaturas.
La piel suele ser uno de los órganos que sufre los primeros embates del clima extremo. El aire seco, los vientos helados y los cambios bruscos de temperatura reducen la humedad en la barrera cutánea, provocando afecciones que van desde la resequedad común hasta dermatosis más severas.
¿Qué le pasa a tu piel cuando bajan las temperaturas?
Especialistas en dermatología señalan que la exposición a bajas temperaturas genera vasoconstricción; es decir, los capilares sanguíneos de la piel se contraen para conservar el calor corporal. Este proceso disminuye el flujo de oxígeno y nutrientes a la epidermis, frenando la renovación celular e interfiriendo en la producción natural de lípidos protectores.
Algunos de los daños principales de las bajas temperaturas en la piel son la resequedad y descamación; esto se da por la falta de humedad ambiental y la baja hidratación, ya que cuando hace frío la gente ingiere menos agua, lo que disminuye la elasticidad de la piel, haciéndola lucir opaca, áspera y propensa a fisuras o grietas dolorosas, especialmente en manos y labios.

También durante esta temporada se exacerban padecimientos previos como los trastornos inflamatorios como la psoriasis, el eccema y la dermatitis atópica, que suelen registrar brotes o intensificar sus síntomas (enrojecimiento, comezón e inflamación) durante el otoño y el invierno.
La exposición prolongada al frío en extremidades (dedos de manos y pies, nariz y orejas) genera inflamación, ardor y coloración rojiza o azul-violácea en los tejidos.
Así como hay personas que son alérgicas al calor y presentan sarpullido con el sudor, también la reacción de hipersensibilidad al frío provoca ronchas, picazón intensa e hinchazón pocos minutos después del contacto con el aire o agua a baja temperatura.
Recomendaciones clave para cuidar la piel
- Baños breves y agua templada: Evita bañarte con agua muy caliente, ya que remueve la capa lipídica natural de la piel. Se recomienda realizar baños cortos y optar por agua tibia. Jabones suaves sin olor: evita el uso de estropajos o esponjas; usa limpiadores cremosos con pH neutro para no irritar ni raspar la epidermis.
- Hidratación constante: Aplica crema humectante libre de fragancias o colorantes inmediatamente después del baño y refuerza la aplicación en manos y rostro varias veces al día. No olvides el uso de bálsamo labial.
- Protección solar: A pesar de los días nublados o el ambiente frío, la radiación ultravioleta (UV) sigue alcanzando la superficie terrestre. Aplica protector solar de amplio espectro en zonas expuestas.
- Ropa adecuada y fibras naturales: Protégete con capas de ropa de algodón o fibras naturales que absorban la humedad, y utiliza guantes, bufandas y gorros al salir a la intemperie.
- Hidratación interna: Aunque el frío reduce la sensación de sed, mantén una ingesta adecuada de agua a lo largo del día.
Ante la persistencia de enrojecimientos severos, comezón intensa, grietas sangrantes o sarpullidos inusuales, debes acudir al dermatólogo para recibir un diagnóstico y tratamiento oportuno.