Alerta en la Antártida: el pingüino emperador y lobo marino ingresan a la lista de especies en peligro de extinción

El cambio climático y algunas malas decisiones gubernamentales, está acelerando la crisis de extinción ante nuestros ojos. Especies como los pingüinos, ya se encuentran entre las aves más amenazadas del planeta.

Los pingüinos emperador necesitan hielo fijo como hábitat para sus polluelos y durante la temporada de muda, cuando no son impermeables.
Los pingüinos emperador necesitan hielo fijo como hábitat para sus polluelos y durante la temporada de muda, cuando no son impermeables.

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN, por sus siglas en inglés), emitió un comunicado de prensa en donde advirtió que el pingüino emperador y el lobo marino antártico se encuentran ahora en la categoría “En peligro”, según la Lista Roja de la UICN de Especies Amenazada.

Esto se debe a que el cambio climático antropogenico en la Antártida, está provocando cambios en el hielo marino que, según las previsiones, harán que la población de pingüinos emperadores se reduzca a la mitad para la década de 2080

Sin embargo, también influye una menor disponibilidad de alimento lo que ya ha provocado una reducción del 50 por ciento en la población de lobos marinos antárticos desde el año 2000. El elefante marino austral también se encuentra ahora en riesgo de extinción, debido a una enfermedad.

Cabe recordar que la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) es la organización medioambiental más antigua y diversa del mundo, fundada en 1948. Funciona como una unión de miembros compuesta por gobiernos y organizaciones de la sociedad civil, dedicada a conservar la naturaleza y asegurar el uso equitativo y sostenible de los recursos naturales.

En el comunicado, se explica que el pingüino emperador (Aptenodytes forsteri) ha pasado de “Casi amenazado” a “En peligro” en la Lista Roja de la UICN, las imágenes por satélite indican una pérdida de alrededor del 10 por ciento de la población sólo entre 2009 y 2018, lo que equivale a más de 20 mil pingüinos adultos.

Los lobos marinos compiten también por el alimento con las poblaciones de ballenatos en recuperación, además de la depredación por parte de orcas y focas leopardo.
Los lobos marinos compiten también por el alimento con las poblaciones de ballenatos en recuperación, además de la depredación por parte de orcas y focas leopardo.

La directora general de la UICN, Grethel Aguilar explicó que estos hallazgos deberían impulsarnos a actuar en todos los sectores y niveles de la sociedad para abordar de manera decisiva el cambio climático. Los declives del pingüino emperador y del lobo marino antártico en la Lista Roja de la UICN son una llamada de atención sobre la realidad del cambio climático.

Mientras los países se preparan para congregarse en la Reunión Consultiva del Tratado Antártico en mayo, estas evaluaciones proporcionan datos esenciales para fundamentar las decisiones relativas a este continente y su impresionante fauna.

El papel de la Antártida como “guardiana helada” de nuestro planeta es insustituible: ofrece innumerables beneficios a los seres humanos, estabiliza el clima y proporciona refugio a una fauna única y la pérdida de éste representaría una catástrofe de verdad para el planeta.

Los pingüinos emperador necesitan hielo fijo (hielo marino “fijado” a la costa, al fondo del océano o a icebergs varados) como hábitat para sus polluelos y durante la temporada de muda, cuando no son impermeables. Si el hielo se rompe demasiado pronto, el resultado puede ser mortal.

Explica el comunicado que los pingüinos emperador son una especie centinela que nos informa sobre nuestro mundo cambiante y sobre qué tanto estamos controlando las emisiones de gases de efecto invernadero que provocan el cambio climático.

Lobo marino

La suerte del lobo marino antártico (Arctocephalus gazella) no es mejor, ha pasado de la categoría “Preocupación menor” a “En peligro” en la Lista Roja de la UICN, ya que su población ha disminuido en más del 50 por ciento, de poco más de 2 millones ejemplares adultos estimados en 1999 a 944 mil en 2025.

Esto se debe al cambio climático, ya que el aumento de la temperatura de los océanos y la reducción del hielo marino están empujando al krill a mayores profundidades en busca de aguas más frías, lo que reduce la disponibilidad de alimento para los lobos marinos.

La escasez de krill en Georgia del Sur ha reducido drásticamente la supervivencia de las crías durante su primer año de vida, lo que ha provocado el envejecimiento de la población reproductora, además de otros factores de la propia naturaleza y depredadores pero también empujados a pelear por el alimento.