Arranca oficialmente la temporada de lluvias 2026 en México

A partir de ahora, los días con aguaceros son más frecuentes, dando paso a eventos de riesgo con mayor recurrencia como son inundaciones, deslizamientos y desbordamientos de cuerpos de agua. Infórmate y prepárate, en esta noticia te decimos cómo.

La relación entre las lluvias y los ciclones es intrínseca, ya que estos fenómenos funcionan como gigantescos motores que transportan vapor de agua desde los océanos hacia el país.
La relación entre las lluvias y los ciclones es intrínseca, ya que estos fenómenos funcionan como gigantescos motores que transportan vapor de agua desde los océanos hacia el país.

La temporada de lluvias en México, se establece formalmente durante el mes de mayo, coincidiendo con el inicio de la temporada de huracanes en el Pacífico el día 15, este periodo se extiende habitualmente hasta el 30 de noviembre. Cubriendo gran parte del verano y el otoño, cuando los sistemas tropicales se vuelven los principales proveedores de humedad para el territorio nacional.

Un huracán, tormenta tropical o incluso una onda tropical, no solo impactan con viento en las costas, sino que sus bandas nubosas pueden provocar precipitaciones persistentes en estados alejados del litoral, recargando acuíferos y presas.

Además, durante estos meses, la Zona de Convergencia Intertropical se desplaza hacia el norte, permitiendo que las ondas tropicales crucen el país de este a oeste. Este flujo constante de humedad, combinado con el calentamiento diurno y la orografía de las sierras, genera las típicas tormentas vespertinas que caracterizan el clima mexicano durante la mayor parte de la segunda mitad del año.

Distribución de la precipitación en territorio mexicano

En cuanto a la distribución hidrológica de las precipitaciones, los estados más lluviosos de México se concentran en el Sur y Suroeste, destacando principalmente Chiapas, Tabasco y Veracruz. Estas regiones, debido a su cercanía con el Caribe y el Golfo de México, así como a su exuberante vegetación, reciben los mayores acumulados anuales de lluvia, seguidos de cerca por Oaxaca y las zonas costeras de Guerrero.

Perspectiva climatológica de la precipitación en México: presenta una precipitación media anual de aproximadamente 750 a 800 mm, aunque esta cifra es altamente variable según la región. Mientras que en los desiertos del norte apenas se alcanzan los 100 mm al año, en las selvas de Chiapas pueden registrarse valores superiores a los 3000 mm, marcando un contraste hídrico extremo entre las distintas zonas del país.

La distribución mensual muestra que el pico máximo de lluvias ocurre entre los meses de agosto, septiembre y octubre. Durante este trimestre, la combinación de ondas tropicales, la posible incidencia de ciclones y el Monzón Mexicano en el Noroeste del país, genera el mayor volumen de agua acumulada, siendo parte de agosto y septiembre estadísticamente los meses con mayor registros de tormentas y aguaceros.

¿Cómo debemos prepararnos ante la temporada de lluvias?

Para prepararse ante este periodo, en Meteored te recomendamos realizar acciones preventivas en el hogar como:

  • La limpieza de desagües, canales y alcantarillas para evitar encharcamientos.
  • Mantenerse informado mediante pronósticos de corto plazo y alertas tempranas.
  • Tener lista una mochila de emergencia.
  • Ubicar las zonas de menor riesgo o refugios temporales en caso de vivir en áreas inundables.
  • Revisar el estado de techos y paredes, para prevenir filtraciones que puedan comprometer la estructura de la vivienda.
  • Es fundamental evitar tirar basura en la calle, ya que el 50 % de las inundaciones en ciudades mexicanas son causadas por obstrucciones en el sistema de drenaje, lo que convierte la prevención civil en una responsabilidad compartida por todos.

Sigue recomendaciones de la Secretaría General de Gobierno de Protección Civil de México, para evitar riesgos durante las lluvias. La integridad personal y la de tu familia, es lo más importante.

Efectos asociados a los aguaceros

Parte de los efectos asociados a las lluvias intensas se manifiestan frecuentemente a través de inundaciones pluviales, fluviales y costeras. Las inundaciones repentinas, son especialmente peligrosas en zonas urbanas, ya que el agua sube de nivel en cuestión de minutos, mientras que los desbordamientos de ríos pueden afectar a vastas extensiones agrícolas y comunidades rurales durante varios días.

Uno de los riesgos más críticos son los deslaves o movimientos de ladera, que ocurren cuando el suelo se satura de agua y pierde estabilidad en zonas con pendiente. Estos eventos pueden ser devastadores y mortales en asentamientos irregulares o áreas montañosas, por lo que identificar señales de inestabilidad en el terreno, como grietas o inclinación de árboles, es clave para salvar vidas durante la temporada.