Devastación en frontera Noroeste de México: explosiones de EE. UU., destruyen sitios sagrados Kumiai y dañan ecosistemas

Denuncian los defensores del territorio que este sitio sagrado conocido como Tecate Peak, fue inscrito en 1992 en el Registro Nacional de Sitios Históricos de Estados Unidos, en reconocimiento a su valor cultural y ceremonial.

Comunidades Kumiai de ambos lados de la frontera, ya habían protestado en 2020 por obras similares en áreas con restos ancestrales.
Comunidades Kumiai de ambos lados de la frontera, ya habían protestado en 2020 por obras similares en áreas con restos ancestrales.

Pobladores de la región fronteriza entre México y Estados Unidos, denunciaron daños ambientales y culturales en el cerro Cuchumá, luego de unas detonaciones realizadas para la construcción de otro muro fronterizo impulso por el gobierno de Donald Trump, y ejecutado por compañías alineadas a él.

Los habitantes del pueblo Kumiai denunciaron la destrucción de la montaña sagrada Cuchumá por obras de otro muro fronterizo; entre las observaciones más recientes advierten de daño ambiental, a sus creencias y forma de vida. La devastación de territorios indígenas en la frontera entre México y Estados Unidos, vuelve a encender las alertas.

Denuncian que las obras no solo representan una intervención territorial, sino una agresión directa a su cosmovisión y prácticas espirituales.

La montaña Cuchumá se encuentra entre Tecate en Baja California, México y San Diego en California, Estados Unidos, y esta región ha sido históricamente un punto de conexión espiritual y reconocida para diversas comunidades indígenas.

Los defensores del territorio aseguran que existen acuerdos previos para proteger la zona con actores de los dos países, pero no se están respetando actualmente hay maquinaria pesada e incluso explosivos que afectaron a un monolito de 35 metros en esta zona considerada sagrada.

Cerro de Chuchumá, en los límites entre México y Estados Unidos. Foto cortesía Gobierno Baja California.
Cerro de Chuchumá, en los límites entre México y Estados Unidos. Foto cortesía Gobierno Baja California.

Según las denuncias estas detonaciones, se registraron en el área conocida como Tecate Peak, en territorio estadounidense, cerca de la reserva de Campo en donde se encuentran cementerios ancestrales, espacios rituales y elementos simbólicos de los pueblos originarios.

Los pobladores del Valle de la Lechuza indicaron que el monolito afectado es uno de los más importantes dentro de esta montaña sagrada. Según los defensores este sitio conocido como Tecate Peak fue inscrito en 1992 en el Registro Nacional de Sitios Históricos de Estados Unidos, en reconocimiento a su valor cultural y ceremonial.

Las comunidades Kumiai de ambos lados de la frontera ya habían protestado en 2020 por obras similares en áreas con restos ancestrales.

Además del grave daño al monolito, las detonaciones también han generado daños ambientales, culturales y patrimoniales. Especialistas señalaron que el uso de explosivos podría violar normas actuales estadounidenses de protección patrimonial, como la Ley Nacional para la Conservación Histórica.

Piden ayuda a Gobierno Federal mexicano

Ante esta situación organizaciones civiles, centros académicos firmaron una solicitud a la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), para que encabece una intervención diplomática y jurídica ante las afectaciones al patrimonio cultural indígena y al medio ambiente en la Montaña Cuchumá, en el municipio de Tecate, Baja California.

El documento fue firmado el pasado 15 de abril de 2026 en donde los solicitantes resaltan que la Montaña Cuchumá es un sitio sagrado del pueblo Kumiai, además de ser un espacio de valor biocultural y un ecosistema estratégico transfronterizo que contribuye a la regulación hídrica, la conservación de la biodiversidad y la conectividad ecológica entre ambos países.

Acusaron que desde marzo de este mismo año, personal estadounidenses ha realizado detonaciones con explosivos y trabajos con maquinaria pesada como parte de la infraestructura del muro, lo que ha generado daños a formaciones geológicas, así como impactos ambientales transfronterizos, entre ellos el desplazamiento de fauna silvestre hacia zonas habitadas en territorio mexicano.

Esta situación pone en riesgo a la fauna y a la población al estar expuesta a esta fauna. Por lo anterior en la solicitud hecha a la Secretaría de Relaciones Exteriores solicitaron presentar una protesta diplomática formal ante el gobierno estadounidense, además solicitaron suspender y prohibir el uso de explosivos.

También piden que la SRE solicite información detallada sobre las obras y su compatibilidad con los principios internacionales como el de no causar daño transfronterizo.

Solicitan también que se realice una evaluación del daño e impacto que han causado sobre especies endémicas tanto de flora como de fauna, además de que se garantice el respeto a los derechos culturales de las comunidades indígenas, incluido el derecho a la consulta previa, libre e informada.