En la capital de la India se lucra con la crisis ambiental

Ocasionalmente las crisis crean a menudo oportunidades para negociar, incluidas las medioambientales. Los problemas de contaminación han generado una industria tecnológica con ideas que, a veces, superan a la ficción. Te contamos algunos de estos inventos.

Maider Rodríguez Maider Rodríguez Úrsula Pamela García 27 Nov 2019 - 17:17 UTC
La contaminación en la India
En Nueva Delhi el 40% de su habitantes admiten querer abandonar la ciudad por los alarmantes niveles de contaminación.

Países como Bangladesh, Pakistán e India encabezan el ranking como los más contaminados del mundo, según el Informe Mundial de la Calidad del Aire de 2018 de IQAir. Dentro de ellos, destaca Nueva Delhi como la capital más contaminada y es que, según la Organización Mundial de la Salud, sus niveles de contaminación son hasta 20 veces superiores a los recomendables.

Durante este mes, Nueva Delhi vuelve a ser ante los medios de comunicación el centro de atención, derivado de sus altos niveles de contaminación propiciados por la quema de residuos fósiles provenientes de las actividades agrarias. No olvidemos que en esta zona del planeta viven más de 40 millones de personas. Por ello, el gobierno indio decidió tomar medidas como desviar vuelos o advertir a la población para que limitará las actividades al aire libre. Pero las iniciativas privadas a este problema de salud van mucho más allá.

Desde hace ya unos meses se han puesto de moda en esta ciudad bares destinados a respirar aire puro. Lejos quedó ya el disfrutar únicamente de la comida, la bebida o la compañía, ahora también se puede pagar por respirar aire limpio. De hecho, el coste de este “nuevo lujo” ronda en algunos locales los 3.7 dólares ( 72 pesos mexicanos) por tan solo minutos de aire fresco. Es 15 veces más caro que beber agua.

El negocio de la contaminación

Las crisis generan en ocasiones genera oportunidades, incluidas las medioambientales y es que este grave problema de salud ha generado toda una industria a su alrededor. Los bares de India son solo un ejemplo, pero existen otras soluciones que han ido surgiendo en los últimos años para paliar sus efectos. La cosmética es una de ellas, ya que la contaminación influye en el envejecimiento cutáneo.

Las partículas de contaminación se filtran en las capas de la epidermis inflamando provocando daños en el colágeno. Esto genera deshidratación y debilidad en nuestra piel, un envejecimiento prematuro que puede verse reflejado a través de manchas y/o arrugas. El cabello, es otro de los perjudicados por la contaminación, ya que provocan en él una regeneración más lenta o incluso la presencia de alopecia. Condiciones que aprovecha la industria cosmética utilizando antioxidantes como principales activos de sus productos; aunque la no exposición y alimentación adecuada sean la mejores acciones en este sentido.

Polución del aire
Proteger la calidad del aire significa mantenernos a salvo de los factores nocivos de la contaminación.

Otras tecnologías pasan por sistemas mucho más sofisticados. También en India, se ha elaborado tinta para murales a partir del carbono emitido por los vehículos. En Krommenie, Holanda, existen carriles bici que producen energía con el paso de los vehículos. Ya se están fabricando coches solares que cubren su carrocería con placas fotovoltaicas para generar una autonomía de hasta 30 km. Algunos autobuses londinenses cuentan con purificadores de aire.

En Tudela, Navarra, se han creado losas de hormigón ecológico que se han instalado en muchas ciudades españolas y que funcionan con un sistema parecido a la fotosíntesis para combatir la contaminación. Hay pañuelos o bufandas capaces de filtrar las partículas contaminantes, así como virus y bacterias, mediante filtros.

El problema del consumismo nos ha orillado a perder la conciencia sobre lo que significa vivir con aire limpio, orillándonos a pensar que tenemos que comprar todo lo que se produce sin importar su objetividad.
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