Fenómenos atmosféricos más destacados de 2019 en España

José Antonio Maldonado, José Miguel Viñas y Francisco Martín nos explican cómo se comportaron algunos fenómenos meteorológicos este año 2019 en España, entre los mas sobresalientes la DANA de septiembre, el huracán Pablo y la borrasca Elsa.

Juan José Villena Juan José Villena Úrsula Pamela García 28 Dic 2019 - 03:03 UTC
Meteored
Expertos de Meteored explican los fenómenos más importantes del 2019 en España.

Este año 2019 fue activo meteorológicamente en España, un numero relevante de fenómenos meteorológicos extremos produjeron daños que serán parte de las memorias atmosféricas: las graves inundaciones de Tafalla, la ola de calor 'extrema' de finales de julio, la sequía extrema y tres eventos más que nuestros expertos se encargan de analizar a continuación.

'La borrasca Elsa no llegó sola' por Francisco Martín, Coordinador de la RAM

El 16 de diciembre de 2019 el IPMA (Instituto de Mar y de la Atmosfera de Portugal), nombró a una borrasca muy alejada de la península Ibérica, Elsa, que tendría un alto impacto con efectos de tiempo severo.

Con Elsa llegó el primer temporal intenso sobre gran parte de España que afectó a la vertiente atlántica, llevada por fuertes vientos y precipitaciones. Las noticias saltaron a los medios de comunicación pues sería el primer temporal serio que amortiguaría la sequía extrema que afectaba a la Península. Con las precipitaciones llego la fluidez a los nacimientos de muchos ríos y arroyos.

Pero Elsa no vino sola, era conducida por fuertes vientos intensos del oeste en niveles altos, muy superiores a los valores medios, digamos en 300 hPa, y además muy anómalos. Este chorro de gran profundidad conducía y dirigía a la Península una lengua de aire con alto contenido de humedad: los meteorólogos le llaman ríos atmosféricos de humedad, que sobrevolaba aguas de los océanos más cálidos de lo normal. La segunda anomalía. Ambas ayudaron a que se produjera el primer temporal importante justo antes de terminar el otoño de 2019.

Dejó acumulados superiores a los 200 mm en puntos de la Sierra de Gredos, esto en apenas 24 horas, y rachas de viento superiores a los 140 km/h en nuestros principales sistemas montañosos.

'El huracán Pablo' por José Antonio Maldonado, Director de Meteorología en Meteored

El 25 de octubre, el Centro Nacional de Huracanes calificó como tormenta tropical una depresión situada cerca de las Islas Azores. El ciclón se fue desplazando lentamente hacia el noreste, hasta situarse frente a costas españolas, el día 28, en huracán de categoría 1. Pablo presentó vientos sostenidos de 85 km/h y rachas superiores a los 130 km/h siendo, en consecuencia, uno de los fenómenos más significativos del año próximo a terminar.

Las temperaturas del agua del mar sobre las que se desplazó Pablo estuvieron comprendidas entre 18ºC y 20 ºC, que son muy bajas para las habituales condiciones donde se desarrollan los ciclones tropicales. Esto es, por tanto, un fenómeno extraño si se compara con los ciclones tropicales que se producen en las aguas del Caribe.

No cabe duda que un ciclón tropical de categoría 1, es un hecho insólito en latitudes tan altas, pero, pese a lo que he podido leer en algún artículo, no es único.

Recuerdo que la madrugada del 2 de octubre de 1984 me tocó vivir en primera persona, estando de Jefe de Turno en el Centro de Análisis del Instituto Nacional de Meteorología, con la escasez de medios de que teníamos por aquel entonces, la llegada del ciclón tropical Hortensia que arrasó Galicia (rachas de 158Km/h en Monte Ventoso).

Asimismo, el 24 de enero de 2009 (época extraña para formación de huracanes) el ciclón Klaus superó a Hortensia y afectó no solo a la comunidad de Galicia (rachas de 198 km/h en Estaca de Bares) sino también al noroeste de Castilla y León y a la Cornisa Cantábrica, en España.

'DANA de septiembre' por José Miguel Viñas, Meteorólogo de Meteored

Uno de los episodios meteorológicos más destacados en España este año 2019, ha sido el temporal de lluvias intensas ocurrido en el mediterráneo peninsular el pasado mes de septiembre. Asociado a una profunda dana, dio lugar a inundaciones catastróficas, cebándose particularmente en la Vega Baja del Segura, donde el desbordamiento del río causó grandes estragos. El análisis de los registros de las lluvias caídas permite afirmar que ha sido el temporal de mayor precipitación acumulada de todos los analizados por la Agencia Estatal de Meteorología de España (AEMET), superando al histórico de noviembre de 1987.

Una de sus particularidades, avalada por datos observados, son los 521.6 mm que se recogieron a lo largo del pluviómetro que la Confederación Hidrográfica del Segura, en Orihuela, Alicante, atribuyó al cambio climático, algo que no es evidente o inmediato, aun cuando todo apunte a que los episodios de lluvias torrenciales seran mas intensos en los próximos años y décadas (no solo los asociados a este tipo de temporales).

Finalmente, la gran cobertura mediática que tuvo este temporal consiguió popularizar, como nunca había ocurrido hasta ahora, el término Dana, que aquellos días se convino con la expresión “gota fría” que esta muy arraigada en el área del mediterráneo.

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