Gustavo Petro en la UNAM: “El capital no puede estar por encima de la vida” ante la crisis climática
Durante una conferencia en la UNAM, Gustavo Petro advirtió que la economía fósil amenaza la vida y pidió acelerar una transición energética capaz de enfrentar la crisis climática.

Durante su conferencia magistral El capital en el siglo XXI: economía política de la crisis climática, celebrada en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Gustavo Petro colocó una pregunta ambiental en el centro del debate: ¿puede mantenerse un modelo económico basado en el crecimiento permanente cuando sus fuentes de energía profundizan el calentamiento global?
Ante unas 800 personas reunidas en el Auditorio Alfonso Caso y alrededor de 9,000 espectadores conectados a la transmisión, el expresidente colombiano sostuvo que el capital no puede situarse por encima de la vida y pidió responder con urgencia a una crisis que ya afecta a comunidades y ecosistemas de todo el planeta.
Una economía sostenida por combustibles fósiles
Una parte central de la exposición estuvo dedicada a la relación entre el sistema económico contemporáneo y el consumo de energía. Petro recordó que, desde la Revolución Industrial, buena parte del crecimiento productivo mundial ha dependido del carbón y, posteriormente, del petróleo y el gas.

El expresidente colombiano describió esta dependencia como una amenaza para la continuidad de la vida y cuestionó que las decisiones económicas continúen ignorando los límites físicos del planeta. “A los dueños de los números se les olvida la crisis climática”, afirmó durante su intervención, de acuerdo con la Gaceta UNAM.
Entre 2015 y 2025 se concentraron los 11 años más cálidos observados desde que comenzaron los registros. Y esto no se limita a la atmósfera. Los océanos absorben la mayor parte del exceso de energía acumulado en el sistema climático y en 2025 alcanzaron un nuevo máximo de contenido de calor. Mientras, el nivel medio del mar permaneció cerca de valores récord.
La transición energética “es ya”
Frente a este escenario, Petro sostuvo que la sustitución de los combustibles fósiles no puede continuar aplazándose. Durante la conferencia insistió en que la transición energética no debe esperar otros diez años y defendió el desarrollo de actividades productivas apoyadas en fuentes de bajas emisiones.
Esta transformación implica mucho más que solo instalar paneles solares o aerogeneradores. También requiere modernizar las redes eléctricas, ampliar los sistemas de almacenamiento, mejorar la eficiencia energética, electrificar parte del transporte y garantizar que los costos y beneficios no recaigan de manera desigual sobre trabajadores y comunidades.
¿Para qué sirve producir más?
Otro de los ejes de la conferencia fue el rápido crecimiento de la automatización y la inteligencia artificial. Petro cuestionó que el incremento de la productividad sea considerado automáticamente una señal de progreso, sin evaluar cómo se distribuyen sus beneficios ni cuáles son sus costos ambientales.
Una fábrica puede aumentar su producción con menos trabajadores sin reducir necesariamente su consumo de energía y materiales. Su impacto ambiental depende también de la fuente eléctrica utilizada, los recursos extraídos, la vida útil de los productos y la cantidad de bienes fabricados.

La cuestión planteada en la UNAM no fue si debe frenarse el desarrollo tecnológico, sino hacia dónde debe dirigirse. La innovación no debería valorarse únicamente por cuánto se eleva la productividad. También debe importar su capacidad para disminuir emisiones, conservar los ecosistemas y mejorar las condiciones de vida.
Colocar la vida en el centro
La frase elegida por Petro para condensar su mensaje propone cambiar el criterio con el que se evalúa el éxito económico. Si una actividad genera ganancias, pero contamina el aire, intensifica el calentamiento o destruye los sistemas naturales de los que depende una comunidad, su rentabilidad no refleja todos sus costos.
Colocar la vida en el centro significa incorporar esos da��os en las decisiones públicas y privadas. También supone reconocer que la crisis climática no afecta a todas las personas de la misma manera. Los que cuentan con menos recursos suelen estar más expuestos y disponen de menor capacidad para protegerse o recuperarse.
La conferencia dejó así una advertencia ambiental más amplia que cualquier coyuntura política. La humanidad dispone de conocimiento científico y tecnologías capaces de reducir una parte importante de las emisiones. Falta decidir con qué rapidez utilizarlas y qué intereses orientarán esa transformación.
Referencia de la noticia
PUEDJS. (2026). Gustavo Petro en la UNAM: “El capital no puede estar por encima de la vida”.
Campaña Iván Cepeda y Aída Quilcué. (2026). Petro en la UNAM: 'Muerte o vida' — la productividad como dilema entre tecnofascismo y democracia global.