Video: se desarrolla una gran tromba marina y causa daños en Sigatoka, Fiji

Tras la formación de una sorprendente tromba marina el 8 de enero en costas de Fiji, par de hogares fueron afectados gracias a los intensos vientos. El momento de su formación logro ser grabado y se viralizado en redes sociales.
El Servicio Meteorológico de Fiji (RSMC NADI), informó que este sorprendente fenómeno fue observado y captado por varias algunas cámaras en las zonas costeras de Votua y Baravi. Indicaron que se trató de un evento aislado y que la tromba marina solo tuvo una duración aproximada de 15 minutos. Pero estos fueron suficientes para causar destrozos.
Al menos una propiedad resultó destruida a causa de un tromba marina en la zona de la Costa de Coral, cerca de Sigatoka, alrededor del mediodía del pasado 8 de enero.
El habitante afectado Desmond Patrick Simione Raicava Dass, le dijo a medios locales, que aún su familia se encuentra en estado de shock, después de que la tromba marina destruyera el techo de su casa en tres habitaciones en la costa de Korolevu, Sigatoka.
La RSMC NADI, explicó que las condiciones de ese día fueron favorables gracias a una tormenta eléctrica, y que fue este evento del que se pudo propiciar la formación de esta sobresaliente manga o tromba marina.
Family still in shock as waterspout tears roof off Korolevu home#FijiNewshttps://t.co/KkcZRmzBLm
— fijivillage (@fijivillage) January 9, 2026
Fiji al ser un conjunto de islas, es típico que tengan este tipo de formaciones de vórtices marinos y que puedan ser peligrosos. Lo destacable de esta tromba ocurrida el 8 de enero, fue que causo daños localizados.
¿Por qué se forman las trombas marinas?
Las trombas marinas son torbellinos que ocurren sobre el agua, generados por un centro de baja presión y vientos giratorios. Suelen formarse bajo nubes de gran desarrollo vertical, como los cumulonimbus, cuando el aire cálido y húmedo asciende rápidamente.
Aunque su apariencia es similar a la de un tornado, su intensidad suele ser menor y su vida útil más corta. Sin embargo, representan un riesgo alto para la navegación y las zonas costeras, ya que al tocar tierra pueden causar daños estructurales por sus fuertes rachas.