El calor extremo acecha a México y así arruinará tu descanso según expertos del sueño
Ahora que arranco la primavera, las temperaturas nocturnas serán en mucho más cálidas con valores superiores a los 25 °C. Comprobado científicamente, esta circunstancia calurosa va alterar nuestra rutina de descanso, dificultando el sueño profundo y aumentando las noches de insomnio.

Se estima que el 30 por ciento de la población mundial padece o ha padecido algún trastorno del sueño en su vida. La neurofisióloga del Hospital Civil de Guadalajara Fray Antonio Alcalde, Lilia Aguilar Parra, explicó que el sueño es una necesidad fundamental para el ser humano, y a lo largo de su vida requiere de diferentes periodos de sueño para poder garantizar un adecuado desarrollo.
Mencionó que las y los recién nacidos necesitan un mínimo de 18 horas para dormir, sin embargo, aunque esta necesidad puede variar durante el desarrollo del individuo, es recomendable dormir al menos ocho horas diarias durante la adultez.
Advirtió que el hecho de que dormir mal o dormir poco puede aumentar el riesgo de enfermedades como diabetes tipo 2 o hipertensión arterial sistémica, por lo tanto, aumenta el riesgo cardiovascular y también podemos presentar un declive cognitivo conforme se vuelve crónico el mal dormir.
Explicó que el insomnio es el trastorno de sueño más común y afecta con más prevalencia a mujeres que a hombres, y añadió que los problemas respiratorios son otro factor que afecta la calidad de sueño.

La mayoría de los trastornos de sueño se pueden tratar de manera efectiva, pero hay implicaciones del mal dormir como cambios en la memoria, cambios en la cognición, alteraciones metabólicas que al final nos pueden llevar a más enfermedades.
Una función reparadora
El sueño cumple con una función reparadora para el cuerpo, por lo que es imprescindible en la calidad de vida de las personas. Los especialistas resaltaron la función del sueño en el caso de los niños, ya que se trata de un mecanismo necesario para poder garantizar el desarrollo en los primeros años, por lo que invitan a padres y madres de familia a observar los hábitos de sueño en sus hijos.
La investigadora explicó que uno de los factores que afectan la calidad del sueño son los hábitos previos a la hora de dormir, y recomendó evitar las pantallas de los celulares para que la luz que emiten no altere las funciones básicas del cerebro antes de dormir.
Por su parte, la psicóloga adscrita al Servicio de Psicología/Neuropsicología del Hospital Fray Antonio Alcalde, Miriam Jiménez Maldonado, coincidió en la importancia del buen dormir, y dijo que la mala higiene de sueño se ve reflejada en el desempeño de las personas, afectando procesos como la memoria o la toma de decisiones.
El clima en el sueño
Pero no sólo el uso de pantallas, o la mala higiene del sueño nos afecta, también el clima puede influir en no tener un sueño reparador y por lo tanto desarrollar o empeorar algún trastorno del sueño que ya se tenga.
El clima afecta significativamente el sueño. Temperaturas nocturnas superiores a 24°C, alta humedad, días nublados o tormentas alteran el descanso, dificultando el sueño profundo y aumentando la vigilia.
Dormir en climas cálidos puede ser más difícil que dormir en climas fríos. Cuando hace calor, el cuerpo tiene dificultades para alcanzar la temperatura óptima para conciliar el sueño, lo que provoca inquietud, mayor vigilia e incluso insomnio.
Un ambiente demasiado cálido para dormir también puede resultar en un sueño menos reparador, ya que reduce la cantidad de sueño profundo (de ondas lentas) y sueño REM.
Si prestas atención a cómo el clima influye en tu sueño, puedes crear un ambiente propicio para un buen descanso durante todo el año. Pero si tienes problemas de sueño más graves, es hora de consultar a un especialista.