Astrónomos detectan por primera vez auroras de radio en un exoplaneta y miden su campo magnético
Astrónomos detectaron ondas de radio procedentes de β Pictoris b. La señal parece originarse en auroras y permitió estimar directamente, por primera vez, el campo magnético de un exoplaneta gaseoso.

Otra forma que tenemos de encontrar planetas lejanos es escuchándolos. Cabe recordar la película “Contacto” donde, a través de ondas de radio, la doctora Ellie Arroway se colocaba sus audífonos y se dejaba llevar por la sinfonía cósmica.
Un equipo de astrónomos detectó ondas de radio procedentes de un gigante gaseoso de unas 12 veces la masa de Júpiter que gira alrededor de una estrella a 64 años luz de la Tierra, β Pictoris. Se piensa que las ondas se generan an auroras alrededor del planeta.
El gran problema es demostrar que una señal semejante puede provenir de un planeta. Una estrella también puede emitir radio, y desde decenas de años luz ambos objetos estar muy cercanos, por lo que encontrar la fuente exacta es fundamental para interpretar el hallazgo.
En un nuevo estudio, publicado como preprint en arXiv, los investigadores afirman haber resuelto ese problema. Detectaron emisiones entre 0.85 y 3.5 gigahercios y localizaron la fuente en β Pictoris b, lo que permitió estimar directamente su campo magnético por primera vez.
¿Cómo supieron que la señal venía del planeta?
Las observaciones se realizaron con MeerKAT, un radiotelescopio formado por 64 antenas en Sudáfrica. El equipo estudió el sistema cuatro veces entre febrero de 2025 y mayo de 2026, buscando señales débiles y cambios rápidos que pudieran delatar actividad magnética en el planeta.

Para averiguar de dónde llegaban las ondas, compararon cuidadosamente la posición de la señal con objetos cuya ubicación se conoce con gran precisión. Así corrigieron pequeños desplazamientos de la imagen que, a esa distancia, podrían causar una identificación errónea.
Después de esas correcciones, la fuente de radio quedó situada sobre β Pictoris b. Los cálculos de los errores, ayudaron a mostrar que no se le pueden atribuir a la estrella o al planeta β Pictoris c, que ocupan posiciones diferentes dentro del mismo sistema planetario.
Además, la señal no era un simple murmullo constante, sino que emitía varios estallidos rápidos y repetidos, con una marcada polarización circular. Esa característica indica que las ondas se producen de una manera muy ordenada, típica de ciertos procesos asociados con campos magnéticos.
Un campo magnético poderoso
Lo más interesante es que la frecuencia de este tipo de emisión depende de la intensidad del campo magnético donde se origina. Por lo que las ondas de radio pueden funcionar como una especie de “medidor” natural del magnetismo del planeta.
La emisión fue detectada hasta 3.5 gigahercios, el límite superior de las observaciones. Si el mecanismo propuesto por los autores es correcto, esa frecuencia exige un campo de al menos 1.25 kilogauss, en la región que produjo la señal.
Y aunque también analizaron otras explicaciones, una emisión producida por plasma requeriría una cantidad de electrones mucho mayor de la esperada alrededor de un planeta, mientras que otros mecanismos de radio no explican fácilmente la combinación observada de intensidad, rapidez y fuerte polarización.
La estrella β Pictoris tampoco parece una buena candidata ya que las mediciones previas indican que su campo magnético sería demasiado débil para producir la señal observada a esas frecuencias. Además de que la posición de la fuente de radio no coincide con la estrella.
Importancia del hallazgo
β Pictoris b también gira muy rápido: completa una vuelta sobre sí mismo cada 9 horas. Dos de los estallidos observados aparecieron separados por cerca de ocho horas, una pista de que la señal podría repetirse siguiendo la rotación del planeta.
El magnetismo ofrece pistas sobre lo que sucede en el interior de un planeta y controla cómo interactúan las partículas que lo rodean además de influir en la manera en que una atmósfera pierde material hacia el espacio.
Si nuevas observaciones confirman el resultado, la radioastronomía podría convertirse en una herramienta para estudiar directamente el magnetismo planetario. Los autores señalan que varios planetas gigantes fotografiados directamente podrían investigarse con técnicas similares e instrumentos más sensibles.
Debemos tomar con cautela este trabajo pues es un preprint del 15 de septiembre de 2026, por lo que todavía puede recibir cambios durante la revisión por pares. Aun así, presenta pruebas observacionales detalladas que podrán confirmarse con nuevas observaciones.
Referencia de la noticia
K. N. Ortiz Ceballo, E. Berger, Y. Cendes. (2026). Discovery of radio emission from the exoplanet β Pictoris b.