Cuadrántidas 2026: la primera lluvia de estrellas del año y su origen que no es un cometa
Las Cuadrántidas inauguran el año astronómico con un espectáculo de meteoros brillantes. El fenómeno, nacido de un asteroide y no de un cometa, promete iluminar las frías noches de enero.

Inicia el año y el cosmos nos ofrece su primer gran regalo visual para deleitarnos ¡las Cuadrántidas! Famosas por su intensidad, regalando destellos que cruzan el firmamento como luciérnagas veloces que escapan de la rutina de nuestra vida diaria.
A diferencia de otros eventos celestes, esta lluvia tiene un extraño origen asteroidal. Mientras la mayoría nace de cometas, las Cuadrántidas surgen del asteroide 2003 EH1, un objeto rocoso que orbita el Sol cada cinco años y medio.
Cada enero, nuestro planeta atraviesa una corriente densa de escombros dejada por este cuerpo. Al chocar con la atmósfera, estos fragmentos, pequeños como granos de arena, se incendian por la fricción, creando hermosos trazos de luz que resultan muy brillantes.
El nombre de esta lluvia cuenta una historia sobre estrellas que ya no existen y que se bautizaron así por la constelación Quadrans Muralis. Fue creada en el siglo dieciocho, pero eliminada de los mapas oficiales por los astrónomos modernos hace algún tiempo.

Aunque su hogar original desapareció de los libros, su legado persiste cada año en enero. Hoy también las llamamos Bootidas, pues parecen brotar de la constelación de Boyero, cerca de la famosa estrella Arturo, nuestra gran guía en el cielo.
Cita con el cielo en 2026
Debes estar muy atento, pues la ventana de máxima intensidad es sorprendentemente corta. A diferencia de otras lluvias que duran días, este festín de luces solo alcanza su punto más alto durante unas seis horas, requiriendo mucha puntualidad para no perderse nada.
Para este año enfrentaremos un reto especial, la presencia de la brillante Luna de Lobo y su luz intensa que podría ocultar a los meteoros más pequeños, pero los bólidos más grandes y brillantes aún podrán ser vistos cruzando el hermoso manto oscuro nocturno.
Debido al brillo lunar, la NASA estima que veremos cerca de diez meteoros por hora en total. Sin embargo, no te desanimes, pues las Cuadrántidas son famosas por producir bolas de fuego espectaculares que superan la luminosidad de los planetas más brillantes del universo.
Preparativos para la observación en México
Para los observadores en el centro de México, la mejor hora será de madrugada, entre las dos y las seis de la mañana del 4 de enero, cuándo el radiante estará en su punto más alto, permitiendo que las estrellas fugaces se desplacen con mucha mayor visibilidad.
Te recomendamos buscar sitios alejados de las luces urbanas, como los alrededores de Puebla o Querétaro. Parques nacionales como el Tepozteco ofrecen cielos más limpios para disfrutar este encuentro con los restos de un viajero espacial muy antiguo y fascinante.

No necesitas telescopios ni binoculares, basta con recostarte y mirar hacia la dirección noreste siempre. La paciencia será tu mejor aliada, permitiendo que tus ojos se acostumbren a la oscuridad profunda durante al menos veinte minutos antes de comenzar la cacería.
Recuerda que las noches de enero son gélidas, así que vístete con muchas capas de ropa. Una manta térmica, una silla cómoda y una bebida caliente harán que la espera sea tan placentera como observar el asombroso desfile de chispas celestiales.
Fotografía y conexión cósmica
Si deseas capturar este instante con tu propia cámara, utiliza un objetivo de gran angular y un trípode estable, ya que será esencial para realizar exposiciones largas de varios minutos, configurando un ISO alto para atrapar la luz de meteoros que viajan a gran velocidad.
Es emocionante pensar que cada destello es un fragmento que ha viajado millones de kilómetros. Estos restos del asteroide 2003 EH1 son piezas de historia cósmica que terminan su largo viaje al encontrarse con nuestro mundo en una danza de fuego.
Compartir esta experiencia con amigos o familia convierte un evento astronómico en un recuerdo inolvidable. Las redes sociales también son espacios ideales para conectar con otros entusiastas y expertos que comparten consejos útiles para mejorar nuestra técnica de observación nocturna.
El 2026 nos invita a reconectar con la inmensidad del espacio desde nuestra pequeña casa terrestre. Las Cuadrántidas son sólo el comienzo de un año lleno de maravillas que nos recordarán siempre lo fascinante que es alzar la vista al cielo.