La sonda Cassini revela un océano hirviente oculto bajo el hielo de Saturno
Un océano salado se oculta bajo la corteza helada de Encélado. Los géiseres analizados por la sonda Cassini contienen moléculas orgánicas, fósforo e hidrógeno, mientras que el núcleo rocoso podría proporcionar la energía necesaria para la vida.

Casi una década después de la conclusión de la misión Cassini, los datos recopilados siguen revelando sorpresas inesperadas sobre Encélado, la luna de Saturno. En particular, el océano cálido y salado oculto bajo la corteza helada parece ser un laboratorio químico activo, rico en moléculas complejas.
Están presentes todos los ingredientes necesarios para el surgimiento de la vida, aunque todavía no se ha encontrado ningún rastro de microorganismos.
Cassini: la misión que reveló los secretos de Encélado
La misión Cassini-Huygens, esfuerzo conjunto de la NASA, la ESA y la ASI, se lanzó en 1997 con el objetivo de estudiar Saturno, sus anillos y sus lunas. Tras llegar a su destino en 2004, la Cassini recopiló datos durante 13 años y finalmente concluyó sus operaciones en 2017 con un descenso controlado, aunque irreversible, hacia las capas más profundas de la atmósfera de Saturno.
El descubrimiento más significativo realizado por la Cassini fue la existencia de un vasto océano de agua líquida y salada oculto bajo la superficie helada e inhóspita de la luna Encélado.

Su existencia fue revelada gracias a los géiseres observados por la sonda Cassini en la región del polo sur.
De las 274 lunas descubiertas alrededor de Saturno hasta la fecha, Encélado es la sexta más grande, con un diámetro de aproximadamente 500 km.
Posee una estructura interna estratificada que consta de un núcleo rocoso cubierto por un océano líquido, de unos 30 a 40 km de profundidad y una corteza exterior de hielo muy gruesa.
En el interior de los géiseres: una ventana al océano oculto
Tras su descubrimiento, la sonda Cassini atravesó repetidamente estas columnas de vapor que emergían de fracturas en la superficie helada, recopilando datos mediante un espectrómetro de masas y el Analizador de Polvo Cósmico.
El material expulsado por los géiseres está compuesto principalmente por agua, pero también contiene dióxido de carbono, metano, amoníaco, hidrógeno molecular y diversas sales.
Se han identificado cloruro de sodio, carbonatos, bicarbonatos y compuestos de potasio en los granos de hielo; sustancias que probablemente resultan de un contacto prolongado con el núcleo rocoso. El océano de Encélado no está compuesto de agua pura, sino que constituye un entorno salino y químicamente activo.
Nuevas moléculas surgen de los datos de Cassini
Resulta interesante que, casi diez años después de finalizar la misión Cassini, la enorme cantidad de datos recopilados siga siendo analizada por múltiples grupos de investigación. Estos análisis continúan arrojando resultados novedosos, revelando que la química del subsuelo de Encélado es más compleja de lo que se pensaba inicialmente.

Un estudio publicado en Nature Astronomy en 2025 volvió a analizar partículas recolectadas directamente durante un sobrevuelo cercano realizado por la sonda Cassini. Los resultados confirmaron la presencia de una gran variedad de compuestos orgánicos, algunos de los cuales podrían desempeñar un papel en reacciones químicas prebióticas clave.
Se confirmó la presencia de moléculas orgánicas esenciales para la vida tal como la conocemos, pero no se hallaron indicios de microorganismos.
El calor oculto que mantiene vivo el océano
Pero ¿qué mantiene líquido este océano subsuperficial? La fuente de energía y calor es la fuerza de marea; concretamente, las deformaciones continuas que experimenta la luna debido a la atracción gravitatoria ejercida por Saturno y otras lunas.

La fricción interna genera suficiente calor para mantener el agua en estado líquido. Pero, basándose en los compuestos encontrados, también se plantea la hipótesis de una especie de actividad geotérmica que afecta al núcleo rocoso.
Los flujos térmicos podrían transportar los compuestos hacia el polo sur y luego subir a la superficie donde generarán géiseres. Entre otras cosas, los minerales presentes en los sistemas hidrotermales pueden comportarse como pequeñas células electroquímicas naturales, generando potenciales eléctricos y favoreciendo la transformación del dióxido de carbono en moléculas orgánicas.
Agua líquida, elementos químicos esenciales, moléculas orgánicas y fuentes de energía son las cuatro condiciones que hoy hacen de Encelado uno de los mejores candidatos para la búsqueda de vida extraterrestre.
Referencia de la noticia
Nozair Khawaja, Frank Postberg, et al.. (2025). Detection of organic compounds in freshly ejected ice grains from Enceladus’s ocean.