La mancha solar más activa del ciclo solar 25 comienza a apuntar hacia la Tierra
Sigue activo el clima espacial gracias a la región solar 4366. Las manchas ya apuntan a la Tierra y aunque no todas generan CME, continua vigilancia por posibles llamaradas.

Desde su aparición el 30 de enero, la Región 4366 ha mostrado un comportamiento inusualmente productivo, de tal manera que en pocos días acumuló decenas de erupciones solares. Lo anterior indica un sistema altamente activo, consistente con el pico de actividad solar esperado para este 2026.
Este grupo de manchas solares se ha vuelto magnéticamente complejo, condición clave para la generación de llamaradas energéticas frecuentes y, que se han ido moviendo hasta estar frente a la Tierra, por lo que el monitoreo continua por si existieran eyecciones en nuestra dirección.
Durante los primeros reportes, las llamaradas observadas oscilaron entre clases M y X1. Aunque estos eventos provocaron interrupciones leves a fuertes en radio, inicialmente no se detectaron eyecciones de masa coronal (CME), asociadas o tormentas geomagnéticas relacionadas con esta actividad.
Sin embargo, esta ausencia de CME directas no redujo la atención científica, ya que en climatología espacial, una región activa puede producir múltiples erupciones antes de liberar material solar significativo, por lo que los especialistas mantienen observación continua mientras la energía magnética se acumula.

Por ello, desde inicios de febrero, los pronósticos del Centro de Predicción del Clima Espacial (SWPC), destacaron a la región 4366 como el principal sistema a seguir. Su evolución rápida sugiere que eventos mayores podrían ocurrir conforme avanza esta primer semana de febrero.
Nuevas alertas: llamaradas X y potenciales CME
El escenario cambió con una serie de eventos más intensos desde el 1 de febrero, cuando una llamarada X8.1 confirmó que la región 4366 había alcanzado niveles extremos de actividad, liberando enormes cantidades de energía en cuestión de minutos.
Modelos posteriores indicaron que esta erupción estuvo acompañada por una eyección de masa coronal, que, aunque no se dirigió directamente hacia la Tierra, podría generar influencias en órbitas altas alrededor del 5 y 6 de febrero.
La actividad continuó el 3 de febrero con una nueva llamarada X1.5. Para ese momento, la región ya había producido más de sesenta erupciones, incluyendo eventos de clases C, M y X, confirmando su carácter altamente inestable.
Un día después, es decir, hoy 4 de febrero, se registró una llamarada impulsiva X4.2. Y aunque no se identificaron firmas claras de CME asociadas, el evento reforzó la expectativa de que la región aún conserva energía suficiente para nuevas erupciones.
Pronóstico e implicaciones para los siguientes días
El clima espacial actual de los últimos días se ha presentado activo y dinámico. Principalmente la región 4366 que continúa liberando energía, lo que mantiene abierta la posibilidad de nuevas llamaradas en los próximos días.
An impulsive X4.2 flare occurred at 04/1213 UTC from Region 4366. No CME signatures have been identified in imagery at this time. Stay tuned for updates. pic.twitter.com/YDc2UHmeAA
— NOAA Space Weather Prediction Center (@NWSSWPC) February 4, 2026
Y aunque los posibles efectos para la Tierra siguen siendo, en general, moderados, las influencias más probables incluyen interferencias temporales en comunicaciones de radio, ligeras perturbaciones en navegación satelital y mayor vigilancia de infraestructura espacial.
Actualmente las eyecciones no dirigidas directamente hacia nuestro planeta han producido efectos indirectos. En estos días en que la región apuntará directamente hacia la Tierra, debemos estar atentos por si existiera CME’s que podrían alcanzar la magnetósfera terrestre.
Y si bien el pronóstico del clima espacial para esta semana apunta a una actividad solar elevada pero controlada y nuestro Sol no representa una amenaza inmediata, su comportamiento puede regalarnos fenómenos de auroras, sobre todo en latitudes más bajas de lo normal, como ha sucedido en el último año.