El error que cometes al abrazar a tu gato en un mal día, conoce la explicación de los expertos
Estos hallazgos resaltan el valor de examinar las interacciones humano-animal en contextos cotidianos y nace la necesidad de investigar más a fondo los mecanismos a través de los cuales los animales de compañía influyen en el bienestar humano.

Un grupo de investigadores del departamento de Psicología de la Universidad de Países Bajos, realizó un estudio para comprender el papel de la interacción entre los perros y gatos con el bienestar emocional momentáneo de sus dueños, medido a través del afecto positivo y negativo, e investigó si los animales de compañía amortiguan el impacto del estrés en el afecto.
Se partió de la idea de que los efectos de la interacción humano-animal pueden diferir entre especies, los investigadores exploraron si las interacciones con perros y gatos varían en su relación con las experiencias afectivas humanas, y si estas interacciones amortiguan de manera diferente el impacto del estrés relacionado con eventos y con actividades.
Los hallazgos mostraron que un mayor nivel de interacción con un animal de compañía se asoció con un mayor afecto positivo y una disminución del afecto negativo, lo que confirma que los animales de compañía contribuyen al bienestar emocional momentáneo.
Investigación en Países Bajos
Estas asociaciones se mantuvieron significativas incluso después de controlar los posibles factores de confusión, la presencia humana, la edad de los dueños de la mascota y el género de los dueños de la mascota.
No obstante, estos hallazgos son consistentes con investigaciones previas que indican que las interacciones con animales de compañía pueden mejorar el bienestar emocional momentáneo.

Es importante destacar que estos beneficios emocionales generales no fueron específicos de la especie, lo que sugiere que tanto los perros como los gatos pueden contribuir al bienestar momentáneo.
Ahora hablemos de lo que los institutos de salud de Estados Unidos han investigado y encontrado en torno al tema. Las mascotas además de ayudar a disminuir el estrés, mejora también la salud del corazón e, incluso, ayuda a los niños con sus habilidades emocionales y sociales, sobre todo a los menores de edad que enfrentan desafíos neurológicos.
Se estima que el 68 por ciento de los hogares de Estados Unidos tiene una mascota, mientras que en México siete de cada diez hogares tienen algún tipo de mascota. En los últimos diez años, NIH se ha asociado con el Centro WALTHAM para Nutrición de Mascotas para responder preguntas como esta al financiar estudios de investigación.
Se ha estudiado cómo la interacción con animales disminuye los niveles de cortisol (una hormona relacionada con el estrés) y disminuye la presión arterial. Otros estudios han descubierto que los animales pueden reducir la sensación de soledad y aumentar los sentimientos de apoyo social y mejorar su estado de ánimo.
Los animales pueden servir como fuente de consuelo y apoyo. Los perros de terapia son especialmente buenos en esto. A veces, los llevan a hospitales o residencias para ayudar a reducir el estrés y la ansiedad de los pacientes. Incluso ya hay hospitales que tienen esta terapia por ejemplo para cuidados paliativos y el acompañamiento del bien morir.
En conclusión, estos hallazgos resaltan el valor de examinar las interacciones humano-animal en contextos cotidianos y señalan la necesidad de investigar más a fondo los mecanismos a través de los cuales los animales de compañía influyen en el bienestar humano.
Referencia de la noticia
Sanne Peeters, Nele Jacobs, Karin Hediger, Jannes Eshuis, Mayke Janssens.. Interacción humano-animal: comprender el papel de las interacciones entre perros y gatos en el bienestar emocional..