El primer vertebrado terrestre pudo desarrollarse sin fase larvaria según revela un nuevo estudio científico

Raros fósiles de animales recién nacidos desafían las hipótesis tradicionales sobre la evolución de los primeros tetrápodos e indican que se desarrollaron directamente, sin sufrir una metamorfosis similar a la de los anfibios modernos.

Un estudio sugiere que los embolómeros y otros animales terrestres cuadrúpedos primitivos experimentaban un desarrollo directo, creciendo desde versiones más pequeñas hasta convertirse en versiones más grandes de sí mismos en la edad adulta. Crédito: Gabriel Ugueto.
Un estudio sugiere que los embolómeros y otros animales terrestres cuadrúpedos primitivos experimentaban un desarrollo directo, creciendo desde versiones más pequeñas hasta convertirse en versiones más grandes de sí mismos en la edad adulta. Crédito: Gabriel Ugueto.

Es posible que los primeros vertebrados en explorar el medio terrestre siguieran una trayectoria evolutiva distinta a la que los científicos habían imaginado durante décadas.

Un estudio publicado en la revista Science presenta pruebas de que los primeros tetrápodos, el grupo que dio origen a anfibios, reptiles, aves y mamíferos, probablemente crecían mediante desarrollo directo, sin pasar por una fase larvaria similar a la de los renacuajos de los anfibios actuales.

Investigadores del Museo Field de Historia Natural de Estados Unidos llegaron a esta conclusión tras analizar fósiles excepcionalmente bien conservados de embolómeros juveniles. Estos depredadores, que recordaban a un cruce entre cocodrilos y anguilas, vivieron hace entre 350 y 280 millones de años; sus restos fueron descubiertos en el yacimiento paleontológico de Mazon Creek, en Illinois.

Hasta ahora, la hipótesis predominante sostenía que los primeros tetrápodos experimentaban una metamorfosis similar a la observada en las ranas y salamandras modernas. Sin embargo, los nuevos fósiles indican que estos animales nacían con una estructura corporal muy parecida a la de los adultos, limitándose a aumentar de tamaño hasta alcanzar la madurez reproductiva.

Nuevas pistas sobre la colonización de la tierra

Los primeros tetrápodos surgieron durante el periodo Devónico, hace aproximadamente entre 419 y 359 millones de años, cuando algunos vertebrados comenzaron a abandonar gradualmente los medios acuáticos. Esta transicihttps://services.meteored.com/extranet/#ón marcó uno de los momentos más significativos en la historia de la vida, allanando el camino para la diversificación de los animales terrestres.

Durante mucho tiempo, los investigadores utilizaron a los anfibios modernos como modelo para comprender esta etapa de la evolución. Dado que las ranas y las salamandras pasan por una fase larvaria acuática antes de convertirse en adultos terrestres, se creía que sus antepasados seguían el mismo patrón.

No obstante, al examinar los fósiles de embolómeros juveniles, los científicos no hallaron indicios de branquias externas ni de otras estructuras típicas de las larvas acuáticas.

Unos fósiles poco comunes indican un nacimiento sin fase larvaria, lo que facilitó la exploración terrestre. Crédito: Revista Galileu.
Unos fósiles poco comunes indican un nacimiento sin fase larvaria, lo que facilitó la exploración terrestre. Crédito: Revista Galileu.

Según el investigador Jason Pardo, coautor del estudio, los especímenes ofrecen un registro excepcional de las primeras etapas vitales de estos animales. "Son detalles íntimos de los momentos iniciales de la vida de estos animales. Nunca habíamos visto algo así en toda esta rama del árbol evolutivo", declaró al medio Live Science.

El desarrollo directo cambia la interpretación de la evolución

En el desarrollo directo, el organismo nace con la misma estructura básica que conservará en la edad adulta, experimentando únicamente crecimiento y maduración. Los seres humanos, por ejemplo, siguen este patrón, sin sufrir transformaciones corporales radicales a lo largo de su vida.

En cambio, en el desarrollo indirecto, común en muchos anfibios, el animal nace en una forma larvaria adaptada a un medio acuático y posteriormente experimenta una metamorfosis. Los resultados del estudio indican que los primeros tetrápodos analizados siguieron el primer modelo en lugar del segundo.

Además de los embolómeros, el equipo investigó fósiles de otros grupos relacionados, como los peces megalictíidos y los aistópodos (animales alargados y sin extremidades que vivieron durante la transición del agua a la tierra). En todos los casos, las pruebas apuntaban a un patrón de desarrollo directo.

Descubrimiento refuerza la importancia de revisar las hipótesis científicas

Aunque los autores reconocen que la evolución de los primeros vertebrados terrestres implicó más de una estrategia de desarrollo, los resultados cuestionan una interpretación muy extendida sobre el origen de los tetrápodos.

Según Pardo, la idea de que la metamorfosis era una etapa obligatoria para la colonización de la tierra persistió durante años debido a la falta de pruebas directas sobre las primeras etapas vitales de estos animales. Los fósiles hallados en Mazon Creek ayudan a llenar este vacío y sugieren que coexistieron diferentes estrategias de desarrollo a lo largo de la evolución.

Para Arjan Mann, conservador adjunto del Museo Field de Historia Natural y coautor del estudio, la investigación también demuestra la importancia de reevaluar las teorías establecidas a medida que salen a la luz nuevos registros fósiles.

"La principal conclusión de este estudio es que siempre debemos cuestionar las ideas convencionales en la ciencia, especialmente cuando aquellas ideas arraigadas carecen de un respaldo sólido", concluye.

Referencia de la noticia

Revista Galileu. (2026). Primeiro vertebrado a conquistar ambiente terrestre não era como cientistas imaginavam.