¿Qué son los tornados de fuego y por qué se forman?

Los tornados de fuego rotan sus llamas en el aire, a velocidades de viento similares a las de un tornado convencional. Son extremadamente raros, además de muy peligrosos. A continuación, investigamos por qué se forman y los riesgos que presentan.

Clarissa Wright Clarissa Wright Úrsula Pamela García 05 Dic 2019 - 15:21 UTC
Tornados y Remolinos de fuego
Los tornados de fuego requieren una fuente de gas combustible, como lo es el oxígeno para mantenerse sostenidos.

También conocidos como remolinos de fuego, este tipo de fenómenos meteorológicos son muy peculiares al estar cubiertos de llamas giratorias que rotan a una velocidad intensa; están compuestos por un núcleo incendiario, aire giratorio que incorpora oxígeno y un gas combustible que alimenta la incineración continuamente. El vórtice central de este tipo de tornados pueden alcanzar un poco menos de un metro de ancho y 30 metros de alto, consiguiendo alturas significativas, se vuelven una amenaza mortal para cualquier ser vivo.

El devastador tornado de fuego en California

Durante la noche del día 26 de julio de 2018, el tornado Carr Fire al norte de California, Estado Unidos, había matado al menos seis personas. Ese día, un incendio forestal cubrió miles de acres al noroeste de la ciudad de Redding; a medida que los incendios se propagaban, causaron estragos sobre la urbe, cuando se formó el tornado de fuego sobre una carretera, atrapó a algunos residentes, incluyendo un bombero que trataba de salvar a la personas y el cual falleció después a causa de las lesiones traumáticas.

¿Cómo se forma un tornado de fuego?

Debe haber una fuente de rotación en la atmósfera ya sea un vórtice o mesociclón, para que el fuego pueda convertir este movimiento en una concentración sostenida y arremolinada de aire con llamas. Algunos aficionados o científicos pueden recrear pequeños vórtices de fuego en condiciones controladas, como se muestra en el video tuiteado a continuación.

Estos sistemas son buenos para mantener la energía siendo muy potentes, además, tiene la capacidad de quemar el gas combustible mucho más rápido que los incendios forestales, debido a su movimiento giratorio, esta condición intensifica la capacidad de avivar las llamas en su periferia.


El aire de los alrededores se incorpora, a medida que las corrientes de viento caliente ascienden y empujan otros flujos de aire desde abajo, como un mecanismo de turbinas. Derivado de la influencia de la presión atmosférica y por el calentamiento del aire a medida que sube, se mantiene una orientación vertical. Conforme se reduce el diámetro, el aire gira aún más rápido reteniendo el momento angular, como si fuera una bailarina que gira varias veces al mantener su compostura erguida.

Estos fenómenos son tan buenos para mantener su energía a medida que giran, que son peligrosamente longevos con duraciones que pueden alcanzar horas. También alcanzan una altura considerable; como el aire proviene principalmente de la base, donde hay menos oxígeno disponible, los gases deben viajar hacia arriba hasta que haya suficiente oxígeno disponible para quemar, esto es lo que contribuye que el sistema tenga gran altura.

¿Se pueden predecir?

Los físicos y meteorólogos podemos entender cómo ocurren, pero, predecir cuándo y dónde se forman los tornados de fuego es extremadamente difícil, aun sabiendo, que se necesita vorticidad con una intensa fuente de rotación. Debe haber un intenso remolino de viento y alimentado por fuego. El sistema podría ser activado por el humo que contrae un vórtice giratorio, que absorbe los desechos y gases que actúan como combustible para mantener las fuertes llamas.

Publicidad