Un estudiante propone una hipótesis para estudiar el envejecimiento que tiene a la comunidad científica en shock

El planteamiento de este trabajo se inició en medio de una conversación casual entre estudiantes graduados de doctorado. Este gran avance se realizó en la investigación del envejecimiento en Mayo Clinic.

Los científicos han estado explorando formas de eliminar o reparar estas células dañinas, pero ha habido un gran obstáculo.
Los científicos han estado explorando formas de eliminar o reparar estas células dañinas, pero ha habido un gran obstáculo.

Un estudio pionero sobre el envejecimiento ha generado esperanzas en la comunidad científica en torno a entender y detectar los patrones del envejecimiento, el trabajo de estudiantes de doctorado y sus maestros se basa en la hipótesis que al principio parecía no tener ni pies ni cabeza, pero propone buscar patrones de envejecimiento celular.

Los científicos siempre se han topado con la dificultad de identificar las células causantes del deterioro de tejidos, inflamación crónica y enfermedades asociadas a la edad. Estas células son conocidas como senescentes, (a veces llamadas células "zombie") se trata de células que han dejado de dividirse permanentemente debido a daños o estrés, pero no mueren.

Y la propuesta del estudiante de doctorado se basó en una búsqueda molecular casi aleatoria y encontró una señal inesperada capaz de distinguir esas células envejecidas del resto.

Los estudiantes y sus maestros tutores plantearon que en lugar de buscar un marcador concreto asociado a la senescencia celular, decidieron lanzar una especie de gigantesca roja compuesta por billones de secuencias aleatorias de ADN. La lógica parecía arriesgada pero ha funcionado.

Identifican células zombies

La investigación fue publicada en Aging Cell y sus autores son Darren Baker, Nathan LeBrasseur, Sarah Jachim, Keenan Pearson y Jim Maher. El hallazgo realizado en laboratorio no demuestra que el envejecimiento pueda revertirse, pero sí que algunas células parecen dejar huellas moleculares mucho más precisas de lo que se creía.

La mayor parte del tema en la agenda pública sobre la vejez es cómo permanecer jóvenes.
La mayor parte del tema en la agenda pública sobre la vejez es cómo permanecer jóvenes.

El planteamiento de este trabajo se inició en medio de una conversación casual entre estudiantes graduados. Este gran avance se realizó en la investigación del envejecimiento en Mayo Clinic.

Los Científicos descubrieron que las pequeñas moléculas de ADN sintético llamadas aptámeros pueden unirse selectivamente a las “células zombies” senescentes, que están relacionadas con el envejecimiento, el cáncer y la enfermedad neurodegenerativa.

El método podría eventualmente ayudar a los científicos a identificar y atacar estas células en tejido vivo con mucha mayor precisión.

Los investigadores describen una técnica que utiliza moléculas llamadas "aptámeros" para etiquetar las células senescentes. Los aptámeros son hebras cortas de ADN sintético que se pliegan naturalmente en formas tridimensionales complejas. Esas formas les permiten unirse a proteínas específicas que se encuentran en las superficies de las células.


Trabajando con células de ratón, los científicos examinaron más de 100 billones de secuencias de ADN aleatorias e identificaron varios aptámeros raros capaces de unirse a proteínas asociadas con células senescentes. Una vez unidos, los aptámeros marcaron efectivamente las células para su identificación.

Los científicos han estado explorando formas de eliminar o reparar estas células dañinas, pero ha habido un gran obstáculo. Los investigadores han luchado para identificar de manera confiable las células senescentes o zombies que se esconden entre las células sanas en el tejido vivo.

Búsqueda de la eterna juventud

La mayor parte del tema en la agenda pública sobre la vejez es cómo permanecer jóvenes, sin embargo, los especialistas consideran que el auténtico desafío consiste en comprender qué células deben eliminarse, cuáles conviene conservar y cómo cambia cada tejido con la edad.

Por lo tanto, encontrar métodos o herramientas capaces de localizar células senescentes con mayor precisión tendrá grandes implicaciones como llegar a crear terapias dirigidas para identificar y anular esas células zombies, pero aún falta mucho por entender.

Los investigadores advierten que se necesitarán más estudios antes de que los aptámeros puedan identificar de manera confiable las células senescentes en los seres humanos.

Sin embargo, la tecnología podría convertirse en mucho más que una herramienta de detección. Los científicos creen que los aptámeros algún día podrían llevar a cabo terapias directamente a las células senescentes, permitiendo enfoques de tratamiento altamente específicos.

Referencia de la nota

Clínica Mayo. "A grad student’s wild idea sparks a major aging breakthrough". ScienceDaily, 15 de mayo de 2026.