La Semana Santa llega a CDMX: las mejores cosas que hacer a menos de 5 horas de la ciudad
Existen múltiples opciones a donde escaparse durante los siguientes días de descanso y reflexión. En ellos disfrutarás espacios naturales, excelente comida, turismo religioso deportes y sobre todo tranquilidad.

Esta temporada vacacional existe una importante cantidad de lugares y actividades que se pueden realizar. Por ser un punto medio en nuestro país, la Ciudad de México cuenta con una gran cantidad de destinos en donde se puede desconectar de la rutina, el estrés y la prisa.
A una distancia aproximada de 50 kilómetros de la CDMX, se encuentra uno de los Pueblos Mágicos más fáciles de visitar por su traslado tan corto. Aquí se puede descubrir el espectacular ex Colegio de San Francisco Javier, considerado una joya barroca. Tepotzotlán se localiza al norte del Estado de México.
Si lo que se busca es practicar turismo religioso, uno de los destinos por excelencia en donde se vive una singular espiritualidad es Taxco de Alarcón, en el estado de Guerrero. Las celebraciones iniciaron entre los años 1598 y 1600, cuando se otorgaron los primeros permisos para realizar la primera procesión.
A lo largo de toda la Semana Santa se llevan a cabo diversas procesiones, que recorren diversos templos y van acompañadas por imágenes y de forma especial por los penitentes, quienes ofrecen diversos sacrificios al cumplir penitencias físicas en sus recorridos mientras cargan pesadas cruces de madera o rollos de zarzamora con espinas.
Opción para los adictos a la adrenalina
A tan solo dos horas de la CDMX se encuentra Valle de Bravo. Uno de los principales atractivos es la Presa Miguel Alemán, mejor conocida por los lugareños como el lago de Valle. Ahí se pueden practicar diversos deportes acuáticos: kayak, velero, catamarán, canoa o velero.

Existen también alternativas más arriesgadas como vuelo en ala delta, rappel o escalada. Puede disfrutarse también del senderismo, paseos en bicicleta, cabalgatas o simplemente apreciar de los atardeceres desde uno de sus miradores.
El sitio ofrece también la posibilidad de observar las caídas de agua en medio del bosque. Emprender caminatas en bosque, disfrutar de los atardeceres desde los miradores y tomar fotografías pueden ser muy buenas actividades para conservar como recuerdos para toda la vida.
Artesanía, arquitectura, naturaleza y tradiciones en un solo lugar
Dentro del estado de Morelos existe un Pueblo Mágico que es conocido por muy rica historia cultural, arquitectónica y artesanal. Tlayacapan sobresale por su exconvento a San Juan Bautista, las artesanías de barro y uno de sus elementos de mayor importancia: las danzas del Chinelo.
Este pueblo es muy famoso también por su alfarería. Actualmente, en un barrio se mantiene la tradición familiar de moldear el barro y fabricar bellísimas piezas que son buscadas por sus visitantes. Su gastronomía incluye opciones como la cecina, los tlacoyos o la longaniza en tacos; además de sus digestivos como el pulque de Huitzilac o el rompope de Tehuixtla.
Uno de los espacios más conservados en Michoacán
Considerado como uno de los espacios naturales mejor conservados del estado de Michoacán es el Lago Zirahuén. El lugar se encuentra a unas cuatro horas y media de la CDMX. Es uno de los lugares que se ha ido transformando en un punto de reunión para los amantes de la aventura. Cuenta con un parque con tirolesas, campo de gotcha y cabañas para pasar la noche.
En la antigüedad se le consideraba el lugar “espejo de los dioses”, por sus cristalinas aguas que reflejan los bosques de encino y pino que se encuentran a su alrededor. Es un amplio territorio de más de 4 kilómetros de diámetro. Su ambiente fresco invita a desconectarse de las prisas y el bullicio.
Espacio de gran riqueza arquitectónica
Este sitio se encuentra poco más de dos horas de la CDMX. Se encuentra dentro del estado de Puebla, formando parte de la zona metropolitana que conecta con Tlaxcala. Uno de sus principales atractivos es el Santuario a Nuestra Señora de los Remedios: templo de cúpulas cubiertas de azulejos edificado en el siglo XVI.
Sus coloridas plazas invitan a pasear con los amigos o la familia mientras se disfruta de una refrescante bebida o una nieve. Cuenta con gran variedad de espacios como: la Gran Pirámide, la Casa del Caballero Águila, el Convento a San Gabriel Arcángel o explorar su Museo Regional.