"El Niño" presente en próximos meses

Desde febrero se observó el acoplamiento océano-atmósfera, necesario para hacer oficial la presencia de "El Niño", mientras que el pronóstico indica su persistencia hasta el próximo verano. ¿Qué implicaría esto en las futuras condiciones meteorológicas de México?

José Martín Cortés José Martín Cortés 18 Mar 2019 - 16:28 UTC
El Niño reaparece
Temperaturas por arriba de lo normal son cada vez mayores en el Pacífico Ecuatorial. Fuente: www.nnvl.noaa.gov

Durante el invierno 2018-2019, “El Niño-Oscilación del Sur” (ENSO por sus siglas en inglés) se mantuvo en fase neutra a pesar de observarse regiones extensas con temperaturas por arriba de lo normal de la superficie del mar ecuatorial del Pacífico. Sin embargo, no se observó un reflejo de estos cambios en la atmósfera, es decir, el acoplamiento océano-atmósfera no se llevó acabo, el cual es vital para considerarse fases de "El Niño" o "La Niña".

Por lo anterior, diciembre, enero y febrero resultaron con temperaturas dentro a superiores de la climatología además de precipitaciones escasas, pero de haberse establecido "El Niño", pudo haber favorecido un ambiente más frío y lluvioso.

El pasado 14 de febrero, el Centro de Predicciones Climáticas informó que ya se observaba un aumento de las temperaturas de la superficie del Pacífico Ecuatorial con respuesta en la dirección e intensidad de los vientos en la atmósfera baja y alta, implicando la aparición de "El Niño" débil, Esta situación se mantiene ahora en Marzo, registrándose una anomalía de temperatura en la región 3.4 (representativa del ENSO) de +0.5°C a +1°C, previéndose que continúe hasta el próximo verano, con un 60-80 % de probabilidad y una intensidad débil.

¿Cómo podría afectar en las condiciones meteorológicas sobre México?

El análisis de la temperatura de la sub-superficie del mar en el Pacífico central ecuatorial, muestra agua muy caliente moviéndose hacia la superficie, implicando que la intensidad de "El Niño" puede aún elevarse hasta moderada, que de confirmarse podría alterar aún más la circulación de la atmósfera a nivel global.

En el caso concreto para México, se prevé una primavera y verano con temperaturas por arriba de lo normal en estados del occidente, centro, sur, oriente y sureste, es decir ambiente más caluroso, mientras que en las entidades del norte (colindantes con Estados Unidos) tendrían valores por debajo de lo normal. Esto último por ya no ser época fría, se entendería como un ambiente menos caluroso de lo que normalmente se presenta. No obstante, entre marzo y mayo aún se da el paso de frentes fríos y masas de aire polar que eventualmente disminuyen las temperaturas.

Por su parte, las precipitaciones pueden ser normales o superiores en regiones del norte, noreste y oriente así como partes del sureste (Península de Yucatán) tanto en primavera como verano. En contraste, el occidente, centro, sur y sureste se esperarían valores muy por debajo de lo normal, y que podría afectar la temporada de lluvias 2019, por iniciar el próximo junio.

El hecho de tener precipitaciones por debajo de lo normal no implica su ausencia total, se debe entender como menor acumulado así como en la cantidad de días que normalmente se presentan lluvias. Este pronóstico, por ser a largo plazo, puede tendrá variaciones en intensidad y extensión de las zonas con efectos, reiterándoles tomar con las reservas necesarias la información y consultar diariamente los pronósticos del tiempo.

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