Impresionante tormenta con granizo del tamaño de pelotas de béisbol, dejó severos daños en Missouri, Estados Unidos

Una de las peores tormentas de granizo que han azotado Missouri, mató a un Emú en el zoológico de Springfield, hirió a conductores, dejó sin electricidad a miles y dañó cientos de vehículos e incluso algunas aeronaves.

La tarde del pasado martes 28 de abril, residentes de Springfield, Missouri, vivieron escenas de pánico cuando una supercelda nubosa descargó granizo de grandes dimensiones, que alcanzó el tamaño de pelotas de béisbol (aproximadamente 7 a 8 cm de diámetro).

El fenómeno, impulsado por corrientes ascendentes extremas, transformó el cielo en una ráfaga de proyectiles de hielo que impactaron con la fuerza suficiente para perforar techos y destrozar estructuras exteriores.

Los servicios de emergencia locales reportaron que las zonas más afectadas fueron los vecindarios del sur y el centro de la ciudad, donde el estruendo del hielo contra las casas fue descrito por los vecinos a medios locales como un "bombardeo constante".

Los daños en las viviendas han sido devastadores; las ventanas orientadas hacia el oeste, de donde provenía la tormenta, estallaron de forma masiva, permitiendo que el agua y el hielo entraran a los interiores, destruyendo muebles y aparatos electrónicos.

Personal del Parque Zoológico Dickerson reportó la perdida de vida de un Emú hembra de 21 años; según reportes el ave falleció a causa de un traumatismo craneal. Por otro lado, un ñandú de 17 años, un tipo de ave no voladora, resultó herido por el granizo del tamaño de una pelota de béisbol, pero esta recibiendo analgésicos y se encontraba bien este miércoles por la mañana.

Las compañías de seguros, ya han comenzado a movilizar unidades de respuesta ante lo que se perfila como uno de los eventos meteorológicos más costosos para el estado en esta década.

Destrucción severa en aeronaves y automóviles

Miles de vehículos terminaron con los parabrisas pulverizados y carrocerías tan abolladas que han sido declaradas pérdidas totales por sus aseguradoras. Los concesionarios locales de autos nuevos sufrieron pérdidas millonarias al verse sorprendidos por la rapidez del fenómeno, dejando cientos de unidades de lujo con daños estructurales en el capó y techos solares.

Incluso los vehículos que estaban cubiertos por cocheras abiertas, también sufrieron daños laterales debido a que el viento soplaba las piedras de hielo de forma casi horizontal.

Uno de los incidentes más críticos ocurrió en el espacio aéreo cercano y en el Aeropuerto Nacional de Springfield-Branson. Al menos dos aviones comerciales que realizaban maniobras de aproximación fueron interceptados por la periferia de la tormenta, sufriendo daños visibles en el radomo (la "nariz" donde se ubica el radar) y fisuras en las capas externas de las ventanas de la cabina.

Aunque las aeronaves lograron aterrizar de forma segura, las inspecciones técnicas revelaron múltiples impactos en los bordes de ataque de las alas, lo que ha provocado la cancelación de decenas de vuelos mientras se evalúa la integridad estructural de las flotas.

La infraestructura pública no quedó exenta de los fuertes impactos

Los sistemas de paneles solares residenciales y comerciales en la zona sur sufrieron una destrucción casi total, planteando dudas sobre la resistencia de estas tecnologías ante eventos de clima extremo cada vez más frecuentes.

Funcionarios de Protección Civil informaron que, además de los daños materiales, se atendieron a decenas de personas con contusiones y heridas cortantes debido a los vidrios rotos. El peso del granizo acumulado también obstruyó los sistemas de drenaje pluvial, provocando inundaciones repentinas en calles principales que complicaron las labores de rescate durante la noche.

Actualmente, la comunidad se organiza para ayudar a los más vulnerables, especialmente ancianos cuyas casas quedaron inhabitables tras la pérdida de ventanas y techos en una de las granizadas más violentas registradas en la historia moderna de Missouri.

¿Por qué granizo con esa fuerza e intensidad?

El Servicio Meteorológico Nacional estadounidense, analiza los datos de radar para entender cómo la supercélula mantuvo tal intensidad. Las últimas actualizaciones sugieren que la inestabilidad atmosférica en el valle del Mississippi fue el combustible perfecto para este evento.

Este fenómeno tiene su explicación en el choque de masas de aire con propiedades opuestas durante la transición estacional. En primavera, el sur de Estados Unidos comienza a recibir aire cálido y cargado de humedad proveniente del Golfo de México, el cual se desliza por las llanuras y choca con el aire frío y seco que aún desciende desde Canadá.

Este encuentro genera una inestabilidad atmosférica extrema conocida como convección, que impulsa el aire cálido hacia arriba con una velocidad y fuerza brutales, creando las nubes de tormenta de gran desarrollo vertical necesarias para dar paso a estas piedras de hielo.

Una vez que la humedad alcanza las capas más altas y gélidas de la atmósfera, se congela instantáneamente. En una supercélula como la de Missouri, las corrientes ascendentes son tan potentes que mantienen los trozos de hielo suspendidos, obligándolos a subir y bajar repetidamente dentro de la nube.

En cada ciclo, el granizo recoge nuevas capas de agua que se congelan al instante, permitiéndole crecer hasta alcanzar tamaños peligrosos. Cuando el peso del hielo finalmente vence la fuerza del viento que lo sostenía, cae hacia la tierra por gravedad, impactando con la velocidad de un proyectil en la superficie terrestre afectando infraestructura de urbes y vegetación.