El déjà vu no es magia ni misterio: la neurociencia revela qué ocurre realmente en tu cerebro

Experimentar un déjà vu probablemente sea positivo para la mayoría de las personas. Es una señal de que las regiones cerebrales encargadas de la verificación de hechos funcionan correctamente.

Diversas ilusiones se manifiestan a través de nuestros sentidos al experimentar un déjà vu.
Diversas ilusiones se manifiestan a través de nuestros sentidos al experimentar un déjà vu.

El déjà vu (expresión francesa que significa "ya visto") es un fenómeno neurológico y psicológico común, experimentado por la mayoría de la población en algún momento de su vida, pero no tiene nada que ver con la magia, premoniciones o vidas pasadas.

La neurociencia lo define como una falsa familiaridad: una sensación intensa de que una experiencia actual ya ha ocurrido antes, aunque se sepa con certeza que no es así. El déjà vu es una rareza de la memoria humana, es más que una simple sensación fugaz de familiaridad.

Este fenómeno es un conflicto entre la sensación de familiaridad y la conciencia de que la familiaridad es incorrecta. Y la conciencia de que te están engañando hace que el déjà vu sea tan único en comparación con otros eventos memorables. Esta comprensión resalta la complejidad del fenómeno y lo distingue de la evocación de la memoria ordinaria.

Pero, ¿qué dice la ciencia? El neuro investigador de la Universidad de St. Andrews, Akira O'Connor, ha tenido como parte de su investigación explicar este fenómeno. Según el especialista, implica una conciencia única de que esta familiaridad está fuera de lugar.

El déjà vu comparte algunas de las características del delirio. En un delirio, existe una creencia que no se sustenta en hechos y que sigue siendo producto del pensamiento de una persona, con una creencia firme que no puede cambiarse ni modificarse con hechos ni evidencias. En el contexto del déjà vu, las formas de delirio implican los efectos engañosos de la percepción resultantes de ilusiones.

Se creía que el déjà vu se debía a la creación de falsos recuerdos por parte del cerebro, pero no es así.
Se creía que el déjà vu se debía a la creación de falsos recuerdos por parte del cerebro, pero no es así.

Una ilusión, es una distorsión de los sentidos resultante de una percepción distorsionada de la realidad, algo común en muchas personas durante un déjà vu. Diversas ilusiones se manifiestan a través de nuestros sentidos al experimentar un déjà vu.

Neurociencia y el déjà vu

Contrario a la creencia popular, el déjà vu no es un error de memoria. Los neurocientíficos han avanzado para desentrañar la neurociencia que lo motiva, aunque no existe un modelo único y consensuado. Según O'Connor, el déjà vu ocurre cuando áreas cerebrales, como el lóbulo temporal, envían señales a las regiones frontales de toma de decisiones, indicando que una experiencia se está repitiendo.

Las regiones frontales evalúan entonces la coherencia de esta señal con experiencias pasadas. Si no hay experiencia previa, se produce la sensación de déjà vu.

Experimentar un déjà vu, probablemente sea positivo para la mayoría de las personas. Es una señal de que las regiones cerebrales encargadas de la verificación de hechos funcionan correctamente, lo que impide que se recuerden eventos erróneamente: O'Connor.

Desencadenantes del déjà vu

Según los neurocientíficos, varios factores pueden influir en la aparición del déjà vu. La fatiga y el estrés se han identificado como posibles factores. Cuando el cerebro está cansado, sus sistemas neuronales internos pueden tener dificultades para regularse, lo que aumenta la probabilidad de fallos de funcionamiento y la sensación de déjà vu.

O'Connor explica que cuando el cerebro está tan fatigado, es más probable que la activación neuronal se desvíe un poco y provoque un déjà vu.

Otro factor importante es la dopamina, un neurotransmisor asociado con la señalización de familiaridad, también influye en las experiencias de déjà vu. O'Connor explica que la dopamina es lo que se denomina un neurotransmisor excitatorio.

Y cuando hablamos de las regiones cerebrales que señalan la familiaridad, esas neuronas tendrían acción dopaminérgica. Esto podría explicar de alguna manera por qué las drogas que afectan los niveles de dopamina, tanto recreativas como medicinales, a menudo inducen a un aumento de experiencias semejantes a vivir varios episodios de déjà vu.

La edad, es otro factor que influye en la frecuencia de las experiencias de déjà vu, ya que las personas jóvenes tienden a experimentarlas con mayor frecuencia que las personas mayores. Esto se puede atribuir a una actividad neuronal más fuerte y a unas regiones frontales de verificación de datos más sanas en los cerebros jóvenes.

A medida que envejecemos, nuestra capacidad para detectar errores, incluyendo los casos de déjà vu, puede disminuir. El déjà vu va más allá de un simple fallo de memoria; refleja el complejo funcionamiento de nuestro cerebro.