Betelgeuse: estrella supergigante roja aumenta su brillo y podría estallar como Supernova

Betelgeuse, la estrella supergigante roja más y cercana a nuestro plantea. Algún día explotará como una supernova, aquí de contamos ¿cuándo?

Betelgeuse
Primera imagen directa de Alpha Orionis o Betelgeuse. Crédito: Andrea Dupree (Harvard-Smithsonian CfA), Ronald Gilliland (STScI), NASA and ESA

Hace solo unos años, a fines de 2019, Betelgeuse generó entusiasmo en todo el mundo cuando comenzó a oscurecerse notablemente y este fin de semana aumento en un 156% su brillo normal creando incertidumbre en la comunidad astronómica.

La estrella Betelgeuse es un punto rojo, brillante y parpadeante en el hombro derecho de la constelación Orión. Los astrónomos la reconocen como una gigante con cambios regulares en su brillo cada 400 días.

Esta estrella se clasifica como una supergigante debido a su diámetro que es de unos 384 millones de kilómetros o 2.58 Unidades Astronómicas. Si se colocara en el centro de nuestro sistema solar, sería del tamaño de la órbita de Júpiter.

El destino de este tipo de estrellas es explotar como Supernova. Cuando eso suceda, será visible incluso en el día. Pero antes de que eso suceda, su actividad ha despertado gran interés en la comunidad astronómica. Los astrónomos han deducido que la estrella arrancó una gran parte de su superficie visible en 2019. Algo nunca antes visto en una estrella.

Variabilidad del brillo

La primera pista llegó cuando la estrella se oscureció misteriosamente a fines de 2019. Una inmensa nube de polvo oscuro se formó a partir de la superficie expulsada a medida que se enfriaba.

Hoy día la estrella sigue recuperándose lentamente; la fotosfera se está recuperando. Y el interior resuena como una campana golpeada con un mazo, interrumpiendo el ciclo normal de la estrella.

Esto no significa que la gigantesca estrella vaya a explotar pronto, pero las convulsiones de la última etapa de su vida no dejan de asombrar a la comunidad astronómica. Pues justo hace un par de días su brillo aumentó un 56% de lo normal.

Oscurecimiento en 2019

Al analizar los datos del telescopio espacial Hubble de la NASA y varios otros observatorios, se ha concluido que la estrella literalmente explotó en 2019, perdiendo una parte sustancial de su superficie visible y produciendo una gigantesca eyección de masa superficial (SME). Algo nunca antes visto en el comportamiento de una estrella común.

Nuestro Sol expulsa partes de su tenue atmósfera exterior, la corona, en un evento conocido como eyección de masa coronal (CME). Pero la eyección de Betelgeuse despegó 400 mil millones de veces más masa de lo normal.

El astrónomo Miguel Montargès y sus colegas del Observatorio de Paris y KU Leuven, investigaron el evento a través del VLT del Observatorio Europeo Austral.

Durante el tiempo que el equipo observó a la estrella durante su Gran Atenuación, contemplaron algo totalmente insólito en la historia de la astronomía: en tan sólo unas semanas la estrella había vuelto a su brillo normal para abril de 2020. A lo que el científico comentó:

Por primera vez, vimos la aparición de una estrella cambiando en tiempo real en una escala de semanas.

Estas nuevas observaciones arrojan pistas sobre cómo las estrellas rojas pierden masa al final de sus vidas a medida que se queman sus hornos de fusión nuclear, antes de explotar como supernovas.

La cantidad de pérdida de masa afecta significativamente su destino. Sin embargo, el raro comportamiento de Betelgeuse no es evidencia de que la estrella esté a punto de explotar pronto. Por lo que no es necesariamente la señal de una explosión inminente.

Por lo que se están reuniendo todas las piezas del rompecabezas del comportamiento de la estrella antes, después y durante la erupción, lo que incluye nuevos datos del Telescopio Espacial Hubble de la NASA y la Asociación Estadounidense de observadores de estrellas variables (AAVSO).

La doctora Andrea Dupree del Centro de Astrofísica de Harvard enfatizó que los datos del Hubble fueron fundamentales para ayudar a resolver el misterio.

Nunca antes habíamos visto una gran eyección de masa de la superficie de una estrella. Nos quedamos con algo que no entendemos completamente. Es un fenómeno totalmente nuevo que podemos observar directamente y resolver los detalles de la superficie con el Hubble.

El estallido en 2019 fue causado por una columna de convección, que burbujeaba desde el interior de la estrella. Produjo choques y pulsaciones que volaron parte de la fotosfera dejando a la estrella con una gran superficie fría debajo de la nube de polvo producida por enfriamiento.

El pedazo de fotosfera salió disparada hacia el espacio y se enfrió para formar una nube de polvo que bloqueó la luz de la estrella vista por los observadores de la Tierra.

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El oscurecimiento, que comenzó a fines de 2019 y duró algunos meses, fue fácilmente perceptible incluso para los observadores que monitoreaban el cambio de brillo de la estrella.

Pulsaciones

Aún más fantástico, la frecuencia de pulsación de 400 días de la supergigante ya no existe. Durante casi 200 años, los astrónomos han medido este ritmo en los cambios en las variaciones de brillo y los movimientos de la superficie de Betelgeuse. Su interrupción da fe de la intensidad de la explosión.

Los espectros de Hubble implican que las capas externas pueden volver a la normalidad, pero la superficie sigue rebotando mientras la fotosfera se reconstruye.

Aunque nuestro Sol tiene eyecciones de masa coronal que expulsan pequeños fragmentos de la atmósfera exterior, pero nunca se había presenciado que una cantidad tan grande de la superficie visible de una estrella fuera expulsada de esa forma.

Lo que sugiere que las eyecciones de masa superficial y las de masa coronal pueden ser eventos diferentes, hipótesis que probablemente puedan ser resueltas con los nuevos datos obtenidos en los últimos días.

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