Los cristales más grandes del mundo están en México y tienen un récord Guinness: un tesoro que pocos han visto
En las profundidades del estado más grande de la República Mexicana, se esconde un sitio único: maravilla natural bajo condiciones extremas. Las más grandes del mundo en su categoría.

Alrededor del mundo existe un importante número de cuevas de diferentes tipos y condiciones, también las hay de cristales. En México, existe una muy especial bajo características y particularidades que le han permitido incluirla en el libro de los Récords Guinness.
Localizadas dentro del municipio de Saucillo, en el norteño estado de Chihuahua, es un espectacular espacio que fue descubierto accidentalmente en el año 2000 por los hermanos Javier y Eloy Delgado. Se le tiene considerada como una de las formaciones naturales más extraordinarias en nuestro planeta.
La Cueva de los Cristales de Naica, incluso ha sido objeto de diversos estudios e investigaciones científicas: tiene una cavidad en forma de herradura, que debido a los increíbles procesos geológicos de la tierra, se han formado enormes vigas de cristal que emergen tanto del piso como de las paredes de estas cavernas.
Este es un espacio protegido por sus particulares características: los gigantescos cristales están compuestos por selenita – variedad de yeso incolora y transparente – catologados como los más grandes del mundo y registrados en este libro de récords a nivel mundial.
Procesos geológicos de al menos 5,000 años
Esta es una de las joyas naturales ocultas que tiene Chihuahua para el mundo. La Cueva de Naica, también conocida como Cueva de los Cristales es una de las bellezas más impresionantes, prodigio de la naturaleza.
Su formación fue extremadamente lenta pues llevó alrededor de 500,000 años este importante proceso geológico. Para su formación, la caverna primero tuvo que llenarse de agua con abundante sulfato de calcio.
Condiciones extremas dieron lugar a su formación
Además, se considera que el calor constante de un depósito de magma subterráneo ayudaría a tener las condiciones ideales para que el yeso pudiera cristalizarse. Conforme el agua se fue enfriando - por debajo de 58 °C - los cristales comenzaron a crecer.

El más grande - de los que se tiene registro - tiene una longitud de 11.4 metros, con 5 metros cúbicos de volumen y un peso estimado de 12 toneladas. Por estas características fue que se le incluyó en el libro de los récords mundiales.
A 300 metros bajo tierra y en el municipio de Saucillo, Chihuahua
Científicos de diversas especialidades han realizado múltiples investigaciones, no únicamente desde el punto de visto geológico. Se ha indagado también sobre la posibilidad de que existan microorganismos que hayan permanecido inactivos miles de años.
La Cueva de los Cristales es un espacio conectado a la mina de Naica, ubicada a 300 metros bajo tierra. Se trata de una caverna con gigantescos "cubos" de selenita con registros de humedad entre el 90 y 100 por ciento. La localidad de Naica se encuentra posicionada en una falla sobre una cámara magmática, entre 3 a 5 kilómetros por debajo de la cueva.
En el año 2009 se ubicó una nueva cámara
En el año 2000 fueron descubiertas dos cuevas más pequeñas - la Cueva Ojo de Reina y la Cueva de las Velas -; además, en el 2009 en un nuevo proyecto de perforación se ubicó el espacio conocido como palacio de hielo, a 150 metros de profundidad y que no está inundada; ahí las formaciones de cristales son más pequeñas.
La cueva de los cristales gigantes fue descubierta en el año 2000, mientras un grupo de mineros de una compañía minera excavaba un túnel, preocupados de que ese proceso inundara la mina. A esta impresionante cámara se le conoce también bajo el nombre de “Cueva de las Espadas”, por la semejanza que se tiene con esos objetos.
Minas cerradas a los visitantes
Los científicos, descubrieron que la formación de los cristales ocurrió a partir de que el proceso, sucedió en una cavidad en medio del cerro, como si fuera una burbuja que nunca antes tuvo un acceso natural. Al ser penetrada la caverna, el exceso de presión, los cambios de temperatura y los millones de años hicieron que se formaran estas enormes geodas.
Los investigadores han logrado determinar la velocidad con la que se han producido los cristales, resultando ser extremadamente lenta y jamás medida: “el cristal crece a una velocidad equivalente al grosor de un cabello cada siglo”, han explicado.

En el año de 1975 y buscando continuar con la exploración de la mina, lograron desecar la cueva de los cristales y estos dejaron de crecer. Actualmente hay zonas de la mina que se han declarado como protegidas. Además, en el año 2007 astro biólogos de la NASA descubrieron micro organismos vivos, que se encuentran alojados en las burbujas de los cristales.
Difícil acceso, solo para investigadores
Estos entes, tienen una antigüedad de hasta 50 mil años. El acceso a esta mina es difícil y peligroso. Anteriormente se permitía bajo un permiso especial, acceder a visitantes por unos instantes a la cámara en donde se encuentran los cristales. Actualmente, por sus condiciones se encuentra cerrada al público y solo se permite ingresar a investigadores.
Lo que más preocupa a los investigadores en este momento es que la mina sufra deterioros. Existe la posibilidad de que con el pasar de los años la actividad minera se frene en la zona. Si esto ocurre y se dejara de extraer agua en la zona, las formaciones de selenita permitirían que los cristales se preserven de una mejor forma.