Restauración del ecosistema lacustre: retorno del Pelícano Blanco tras 15 años de ausencia en el Lago de Texcoco
Como un efecto positivo del proceso de recuperación e incremento de los humedales en el Valle de México, se avistó este grupo de aves por primera vez en 15 años.

Después de que 15 años de ausencia en la zona, pelícanos blancos americanos fueron observados en la zona del Lago de Texcoco. Este acontecimiento viene a dar importantes señales de vida: más de 40 ejemplares de la especie lograron ser identificados el reciente 22 de enero.
Autoridades de la Comisión Nacional de Áreas Naturales protegidas, dijeron que desde el año 2022 han trabajo de la mano con diversas organizaciones en pro del medio ambiente, vecinos del sector e instituciones diversas, en llevar a cabo acciones a favor de la protección y cuidado del medio ambiente, en especial del Lago de Texcoco.
Se explicó que durante un recorrido de monitoreo y vigilancia en el Lago Nabor Carrillo, fueron captados más de 40 pelícanos blancos americanos. Este hecho no se presentaba por lo menos desde hace 15 años. Detallaron que en octubre del 2024 se había observado un solo individuo de la misma especie, en el humedal Ciénega de San Juan.

Además, en diciembre del año pasado, también fue visto otro individuo de esta especie - Pelecanus erythrorhynchos – en el Lago Nabor Carrillo. Estos espacios se encuentran dentro del área de protección y reserva natural Lago de Texcoco. Para los ambientalistas esta ha sido una noticia muy emocionante.
Refugio para aves migratorias
Estas aves de gran envergadura requieren de humedales extensos y tranquilos, con abundante alimento. También es necesario que la calidad del agua sea la adecuada, que cuente con disponibilidad de peces. Estos indicadores señalan que en el territorio se cuenta con un equilibrio ecológico adecuado.
El agua volvió a circular; restauración ecológica
Los ambientalistas incluyeron que, esa área natural protegida logró captar con la última temporada de lluvias alrededor de 43 millones de metros cúbicos de agua, que cubrieron alrededor de 4,300 hectáreas. Este gran espejo de agua beneficia a las poblaciones de aves, tanto las que endémicas como las migratorias.

Estos animales son considerados como una de las aves migratorias más grandes en Norteamérica: su distancia alar de punta a punta alcanza hasta los tres metros, mientras que su peso es de entre 5 y 9 kilogramos. Antes de que inicie el invierno, se desplazan desde Canadá y Estados Unidos hacia latitudes menos gélidas.
Fundamentales para el equilibrio ecológico
Esta especie de pelicano es necesario para el equilibrio de los ecosistemas: regulan las poblaciones de peces, pues consumen los ejemplares pequeños o aquellos enfermos. Además, para alimentarse no se zambullen, sino que en forma cooperativa entre varias aves, se agrupan en semicírculos para arrear a los peces hacia zonas poco profundas.
Su presencia es un bio indicador de la salud de un humedal - natural o artificial – y el estado de conservación de esos espacios. Los pelicanos buscan grandes espacios que le sirvan como zonas de descanso y alimentación. Han sido muy utilizados en la simbología de mitología, leyendas arte y heráldica.
Imponente ave
Esta ave es de hábitos acuáticos. Sus dimensiones varían entre medianas y grandes. Se localizan alrededor del mundo. La palabra pelícano proviene del griego pelekys, cuyo significado es “hacha”, por la semejanza de esta herramienta de trabajo con su singular y alargado pico.
Se alimenta de forma cooperativa en zonas lacustres de poca profundidad. Su característica principal y más destacada es su plumaje blanco que cubre la mayor parte de su cuerpo. Sus patas alargadas son de color naranja y cuenta con una bolsa del mismo color bajo su robusto pico.
Para volar grandes distancias, aprovecha las corrientes ascendentes de aire caliente. Estas grandes aves representan un control poblacional pues se alimentan de peces que tienen algún defecto o problema de salud. En etapa de juventud temprana está recubierto de plumaje suave de tonos grisáceos.