A veces una rama rota parece un simple desperdicio del jardín, pero en realidad puede convertirse en el inicio de una planta nueva, el secreto está en entender qué pasa dentro del tallo.
A veces una rama rota parece un simple desperdicio del jardín, pero en realidad puede convertirse en el inicio de una planta nueva, el secreto está en entender qué pasa dentro del tallo.
Las maravillas del nopal van más allá de la alimentación, también es usado en la cosmética por ejemplo para mascarillas para disminuir las líneas de expresión y hasta para el cabello.
Maíz con el hongo huitlacoche (Ustilago maydis): en Brasil es sinónimo de pérdidas económicas, pero en México es un manjar común en las cocinas locales.
México tiene un clima que desafía hasta a las plantas más rudas, pero hay especies que demás de sobrevivir: brillan, resisten el Sol y se vuelven las compañeras perfectas para quienes olvidan regar.
Si creías que no había nada que hacer en el jardín en noviembre, piénsalo de nuevo. ¡Ahora puedes usar trucos mágicos de la naturaleza que casi nadie conoce!
Cuando el otoño entra por tu ventana, tus plantas también lo notan: baja la luz, baja su energía y si no ajustas tus cuidados, el invierno puede ser su peor enemigo.
La agricultura está viviendo una revolución silenciosa desde los laboratorios mexicanos, hoy existe una tecnología desarrollada por investigadores poblanos que está cambiando la forma en que crecen nuestros cultivos.
Un ahuehuete plantado en Reforma se volvió símbolo y reto científico: un caso real que revela lo difícil, técnico y apasionante que resulta salvar árboles dentro de la ciudad.
En noviembre, el mercado se llena de cítricos frescos, hojas crujientes y calabazas dulces. Aprovecha la temporada: con elecciones simples comes más rico y ayudas al campo mexicano.
Noviembre en México baja el ritmo, pero no el huerto, con frío suave y tierra fresca, es el momento perfecto para sembrar cultivos de clima fresco y preparar cosechas de invierno.
México está perdiendo plantas únicas que no existen en ningún otro lugar, son parte de nuestra riqueza natural y podrían desaparecer para siempre si no hacemos algo ahora.
Cada flor en el altar tiene una historia que contar, no están ahí solo porque se ven bonitas, sino porque cada color, textura y aroma encierra siglos de tradición.