Calendario de siembra en México en noviembre: qué sembrar y por qué este mes es clave
Noviembre en México baja el ritmo, pero no el huerto, con frío suave y tierra fresca, es el momento perfecto para sembrar cultivos de clima fresco y preparar cosechas de invierno.

El año esta por terminar, y en México noviembre es un mes tranquilo, sereno, casi introspectivo para la tierra. Las lluvias fuertes ya se fueron, la temperatura baja y los días se vuelven más frescos y luminosos sin el sol intenso del verano, para quienes sembramos, es un tiempo ideal para ir lento pero seguro y preparando el huerto para el invierno.
La agricultura mexicana siempre ha respetado este periodo de cambio, nuestros abuelos campesinos lo sabían: noviembre no es para correr, es para afinar, es bajarle intensidad al ritmo, pero sin perder la fuerza y aunque parezca que este mes es "de descanso", en realidad es perfecto para hortalizas que no toleran calores fuertes.
Las plantas que sembramos en noviembre necesitan noches frescas, días suaves y suelos que mantengan humedad sin encharcarse, esta condición ayuda a que se desarrollen raíces fuertes y hojas bien formadas, además, la baja presión de los insectos facilita la vida, porque no estamos batallando tanto con plagas.
¿Que si hay retos? ¡Claro! Los suelos empiezan a enfriarse y las horas de luz disminuyen, así que hay que ajustar riegos, elegir bien las especies y aprovechar técnicas como semilleros protegidos. Pero si ves esto como parte del ritmo natural, noviembre se vuelve un mes increíblemente productivo.

Así que piensa en este mes como ese momento en que el huerto respira más lento, pero sigue latiendo. Y tú, como buen jardinero, agricultor urbano o productor casero, vas acompañando el proceso, sin estrés, con paciencia y técnica.
Qué sembrar en el mes de Noviembre
Noviembre es territorio de las hortalizas de clima fresco, aquí brillan las hortalizas de hoja y raíz, que aprovechan las noches frías para formar tejidos compactos, crujientes y nutritivos, entre las estrellas del mes están, las lechugas y las espinacas, hojas que disfrutan la temperatura templada y germinan fácil.
Aunque tambien destacan las raíces, que se llevan perfecto con noviembre, la zanahoria por ejemplo, prefiere suelos sueltos y profundos, y el rábano es el cultivo más express: ya que en unos 25 a 30 días lo estás cosechando, aquí lo importante es sembrar directo, sin trasplantes, para evitar deformaciones.
El ajo es otro protagonista del mes, este cultivo requiere acumular algunas horas frío para formar cabeza, así que noviembre es su momento, la cebolla también esta presente y puede ir en semillero o directo, dependiendo de tu clima. Aunque ojo con los suelos compactados porque pueden dificultar el desarrollo.
Las habas y el chícharo son leguminosas nobles para el invierno. Enriquecen el suelo fijando nitrógeno y son resistentes, ideales si quieres cortar gasto en fertilizante natural para los ciclos siguientes. Finalmente el cilantro y perejil nunca pueden faltar y en clima fresco crecen compactos, aromáticos y sin espigarse rápido.
Cuidados para sembrar en noviembre
- Mantén la humedad constante sin encharcar: El frío frena evaporación, así que riega menos pero de manera uniforme. Humedad estable significa raíces felices.
- Aprovecha el sol de la mañana: Es más suave y estimula fotosíntesis sin quemar hojas. Si tu huerto es en macetas, muévelas hacia el sol temprano.
- Usa acolchado: Paja, hojas secas o rastrojo ayudan a conservar calor en suelo y evitar fluctuaciones bruscas de temperatura.
- Protección ligera nocturna: Si estás en zonas frías, cubre plántulas con manta térmica o incluso una botella cortada.
- Nutrición suave pero constante: Hortalizas de hoja agracedcen nitrógeno orgánico ligero: compost maduro, lixiviado de lombriz bien diluido, té de compost.
En noviembre la presión de plagas baja porque el frío frena a pulgones, mosca blanca y araña roja. Aun así no te confíes, siguen presente pero más lentos, así que revisa el envés de las hojas, mantén buena ventilación y quita hojas dañadas a tiempo. Recuerda que el frío ayuda, pero la vigilancia diaria es tu mejor herramienta en el huerto.

El clima fresco mejora el sabor de hortalizas de hoja y raíz, y las plantas empiezan a generar azúcares más complejos como mecanismo natural contra el frío, y eso se traduce en sabores más limpios, crujientes y con ese toque ligeramente dulce. Tus lechugas quedan más suaves, tus rábanos más jugosos y tus zanahorias más dulces.
Errores comunes en noviembre
- Regar como en verano: El suelo se enfría y se satura si abusas del agua. Eso genera hongos y pudriciones, ve midiendo al tacto, como panadero checando masa.
- Sembrar especies de calor: Tomate, chile y pepino mejor resérvalos. Si te gana la ansiedad hortícola, inicia semilleros dentro de casa, pero ten paciencia.
- Fertilizar en exceso: Muchas veces noviembre se trata más de enraizar que de engordar plantas. Nutrición limpia, ligera y constante.
Noviembre baja el ritmo del huerto, pero no lo detiene; más bien lo recalibra, es un mes tranquilo para sembrar, fortalecer el suelo y dar mantenimiento sin prisas y si siembras ahora, te paga en enero y febrero con hojas frescas y raíces bien formadas. El huerto también enseña eso: ir lento pero constante, sin soltar la paciencia ni las ganas.