Alerta ecológica en Morelia: polémica por tala de árboles debido a una obra de transporte en Michoacán

Michoacán enfrenta un ecocidio urbano, debido a la tala de árboles que el gobierno de Morelia planea y esta llevando a cabo para obras de transporte, esto aumentará islas de calor, inundaciones y contaminación, además de, amenazar a la fauna local.

Desmantelar el capital verde de una ciudad bajo el pretexto de la modernización es un retroceso ambiental. fotografía y crédito: Daire Zuñiga vía MiMorelia.com.
Desmantelar el capital verde de una ciudad bajo el pretexto de la modernización es un retroceso ambiental. fotografía y crédito: Daire Zuñiga vía MiMorelia.com.

La remoción masiva de cientos de árboles en Morelia para dar paso a una obra de transporte público representa perdida del patrimonio natural de Michoacán. Privilegiar la infraestructura de concreto sobre la vegetación urbana ignora la función vital que desempeñan los árboles en el equilibrio ecológico de la ciudad.

Este acto se perfila claramente como un ecocidio urbano. Eliminar un pulmón verde destruye redes biológicas consolidadas durante décadas, vulnerando el derecho de la ciudadanía a un entorno sano y reduciendo el espacio natural en la ciudad.

Una solución es priorizar el rescate del ecosistema e integrar alternativas arquitectónicas que conserven el arbolado.

Diversas dependencias gubernamentales y organismos ambientales tienen la facultad y la responsabilidad de frenar este daño patrimonial. Tanto la Secretaría de Medio Ambiente (SECAM) del estado, como la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), a nivel federal poseen el marco legal evaluar los impactos ecológicos.

Un riesgo ambiental y de salud para los habitantes

La pérdida de este arbolado desencadenará un aumento severo en las islas de calor urbanas. Las copas de los árboles actúan como reguladores térmicos naturales; al eliminarlas, el pavimento y el concreto absorberán mayores niveles de radiación, incrementando la temperatura ambiente en las calles y edificios.

Por otro lado, la calidad del aire en Morelia sufrirá un deterioro considerable. Los árboles capturan toneladas de contaminantes y partículas finas emitidas por los autos e industrias; sin este filtro biológico, la población quedará expuesta a un ambiente más denso y nocivo para la salud respiratoria.

También, las consecuencias hídricas serán inmediatas, provocando un aumento en el riesgo de inundaciones. Como sabemos la vegetación forestal y el suelo donde se encuentra tiene la capacidad de capturar el agua de lluvia, facilitando su infiltración al subsuelo; al despojar el terreno de su cubierta vegetal, las escorrentías correrán sobre el asfalto saturando rápidamente los drenajes.

No se puede sustituir el beneficio ambiental de un árbol de más de 80 o 100 años con plantaciones jóvenes e improvisadas.
No se puede sustituir el beneficio ambiental de un árbol de más de 80 o 100 años con plantaciones jóvenes e improvisadas.

De qué servirá tener un medio de transporte colectivo, que en temporada de lluvias que dura poco más de medio año, sería inservible, debido a las inundaciones y encharcamientos que serán más constantes. El mejor ejemplo, la Ciudad de México, que durante periodos lluviosos el sistema de transporte colapsa.

Especias endémicas bajo riesgo: especialmente aves y polinizadores

La fauna local perderá su refugio y fuente de alimento de manera abrupta. Especies nativas que habitan en los árboles, como la tordina de matorral o el colibrí berilo, quedarán desplazadas, rompiendo cadenas tróficas y fragmentando el hábitat de aves y polinizadores esenciales para la región.

El impacto sobre la biodiversidad alcanza a especies con un alto valor ecológico y endémico. Un ejemplo crítico es la salamandra de Michoacán (Ambystoma ordinarium), un anfibio de la zona que depende directamente de la humedad del suelo y de la calidad de los microclimas que generan las áreas arboladas urbanas y periurbanas para sobrevivir.

Desmantelar el capital verde de una ciudad bajo el pretexto de la modernización es un retroceso ambiental. Es indispensable frenar la tala, buscar soluciones de movilidad verdaderamente sustentables y exigir que el desarrollo de Morelia no se ejecute a costa del ecosistema y de la biodiversidad que sostiene a la región.