Las negociaciones del tratado sobre plásticos de la ONU han cambiado de rumbo con un nuevo líder en el cargo
La ONU ha designado un nuevo presidente para las negociaciones del tratado mundial sobre plásticos, lo que aumenta las esperanzas de que el proceso estancado pueda avanzar nuevamente, con activistas que ya presionan para recortar la producción.

El debate sobre la cantidad de plástico en el océano parece volver a la mesa tras un cambio clave entre bastidores en la ONU.
La ONU anunció que los Estados miembros han elegido a Julio Cordano como próximo presidente del Comité Intergubernamental de Negociación (CIN), sobre la Contaminación por Plásticos. Reemplaza a Luis Vayas Valdivieso, de Ecuador, y asume oficialmente el cargo el 7 de febrero. Su primera tarea es reanudar las negociaciones del tratado, que se estancaron el año pasado, según informó la ONU.
Un impulso para reiniciar las negociaciones
Ocean Conservancy, una de las ONG que presiona por un acuerdo global más estricto, afirma que el nuevo nombramiento es importante porque reactiva las conversaciones.
Nicholas Mallos, vicepresidente de su programa para Acabar con los Plásticos en los Océanos, declaró: "Nos alienta la elección del nuevo presidente del tratado de la ONU sobre plásticos, un paso esencial para reactivar las estancadas negociaciones internacionales sobre el tratado".
"Ahora podemos retomar el trabajo para lograr un acuerdo ambicioso que aborde la contaminación por plásticos en todas sus formas, desde su origen en combustibles fósiles hasta los desechos marinos".

Esa línea sobre el "origen de los combustibles fósiles" está teniendo mucho éxito. Los plásticos están vinculados al petróleo y el gas, por lo que los activistas han enmarcado cada vez más el tratado no solo como un problema de basura, sino también como parte de un problema más amplio relacionado con el clima y los materiales.
Sin embargo, este impulso no comenzó esta semana. El proceso actual se remonta al acuerdo de la ONU de 2022 en Nairobi, cuando 175 países respaldaron una resolución para abordar la contaminación plástica en toda la cadena de suministro y comenzar a trabajar en un acuerdo global legalmente vinculante.
En su momento, se presentó como la mayor iniciativa ambiental multilateral desde París, y sus partidarios argumentaron que un enfoque de "economía circular" podría reducir el plástico y las emisiones oceánicas si se implementara correctamente.
Lo que buscan los activistas
Mallos también explicó lo que Ocean Conservancy quiere que se incluya, afirmando que un tratado sólido sobre plásticos "debe incluir reducciones significativas en la producción de plástico, especialmente de plásticos de un solo uso".
Añadió que también deben implementarse esfuerzos para abordar el problema de las artes de pesca abandonadas, perdidas o descartadas —conocidas como "artes fantasma"— que atrapan y matan a la fauna silvestre, así como, "un sólido mecanismo de financiación para garantizar la implementación del tratado, especialmente apoyando a los países más afectados por la contaminación plástica".
Cabe destacar que la importancia de los tratados globales reside en los detalles. Muchos países coinciden en que el problema es urgente. Pero la lucha suele comenzar cuando se analizan las cifras, los plazos, la aplicación de las normas y si la industria obtiene normas estrictas o compromisos voluntarios más flexibles.
Referencia de la noticia
Statement: New Plastics Treaty Chief Means Negotiators ‘Can Get Back to Work’, published by Ocean Conservancy, February 2026.