El cambio climático llevará a nuestro planeta a un punto sin retorno

Con el progreso del cambio climático se está llegando a puntos irreversibles y desafortunadamente la gente todavía no se da cuenta de cómo esto afectará a la raza humana. Hay esperanza, pero es necesitaría una reflexión y una conciencia unificada a nivel global.

Davi Moura Davi Moura Úrsula Pamela García 07 Dic 2019 - 14:19 UTC
Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático
Según el IPCC, las capas de hielo de Groenlandia y Antártida, perdieron más de 400 mil millones de toneladas de masa por año en la década anterior a 2015.

Es evidente que se están produciendo cambios irreversibles en los ciclos climáticos de la Tierra, lo que podría significar que nuestro planeta está en emergencia climática. Un cambio gradual en los sistemas climáticos puede alcanzar un punto de inflexión global. El colapso de los ecosistemas puede conducir a condiciones de "invernadero" con un aumento en la temperatura global, el incremento del nivel del mar de 6 a 9 mts, pérdidas de arrecifes de coral en todo el mundo y de las selva amazónica.

Además, una buena parte del planeta se vuelve inhabitable. Consecuencias desagradables cuando pensamos que los puntos de inflexión climática ya están en marcha. Según, climatólogos de la Universidad de Exeter, los datos recientes muestran un colapso lento de la capa de hielo de la Antártida occidental y lo mismo podría suceder con la capa de hielo oriental.

Las capas de hielo de la Antártida occidental y oriental, son solo dos de los nueve puntos que están en crisis climática, debido a que muestran signos claros de un punto de no retorno. Oceanógrafos y climatólogos afirman que, si ambas partes de dicha capa se derriten, el nivel del mar se podría elevar hasta 7 metros en los próximos cien años.

Una vez teórico, ahora real

La idea de puntos de inflexión o puntos de no retorno fue introducida hace 20 años por el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC). La pérdida de la capa de hielo de la Antártida occidental y de gran parte de la selva amazónica, o la extensa descongelación del permafrost (capa de suelo permanentemente congelado), y otros componentes clave del sistema climático, se consideran "puntos de inflexión" porque pueden cruzar límites críticos y volverse irreversibles.

Cada aumento fraccional de temperatura aumenta el riesgo de desencadenar uno de los 30 principales puntos de inflexión. Con solo 1°C de calentamiento actual, se cree que al menos 9 puntos de inflexión ya se han activado. Aun cuando los países cumplan con sus promesas del acuerdo climático de París para reducir las emisiones; "si no adoptamos medidas urgentes para combatir el cambio climático ahora, todo apunta a un aumento de la temperatura de más de 3°C de aquí a finales de siglo, y sus consecuencias para el bienestar de la humanidad serán todavía más perjudiciales”, afirma el secretario general de la Organización Meteorológica Mundial, Petteri Taalas.

Declarando una emergencia climática planetaria

Es importante tener en cuenta que las temperaturas globales no son impulsadas únicamente por las emisiones humanas de gases de efecto invernadero. Los sistemas naturales de la Tierra, como los bosques, las regiones polares, los volcanes y los océanos, también juegan un papel importante en el clima global. Por lo tanto, además de comprender el impacto y el control de las acciones humanas, también es necesario manejar los efectos naturales para estabilizar el clima del planeta. Sin embargo, esto es algo para el futuro lejano, y por ahora lo que podemos hacer es controlar nuestras acciones.

El riesgo de entrar en un punto de inflexión mundial irreversible, con enormes impactos en la civilización humana, justifica la declaración de una emergencia climática planetaria. Minimizar el riesgo requiere mantener el calentamiento global lo más cerca posible de 1.5°C durante los próximos 30 años y luego revertirlo en un escenario optimista.

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