El viento y la lluvia, son solo la parte visible de un huracán. Detrás de su enorme fuerza, se esconde un proceso que comienza mucho antes, mientras el Sol calienta los océanos.
El viento y la lluvia, son solo la parte visible de un huracán. Detrás de su enorme fuerza, se esconde un proceso que comienza mucho antes, mientras el Sol calienta los océanos.
Este patrón climático, es el responsable de aproximadamente el 70 % de las precipitaciones anuales en el Noroeste de México, caracterizado por lluvias intensas discontinuas de junio a septiembre.
Según estudios de expertos internacionales, el océano representa una de las palancas climáticas más poderosas disponibles en la actualidad, capaz de cubrir más de un tercio de las reducciones de emisiones para 2050. Pero, ¿por qué sigue teniendo un papel marginal en la financiación climática mundial?
Las olas de calor ya no terminan al atardecer. Cuando las temperaturas se mantienen por encima de los 20 °C durante toda la noche, el cuerpo no logra recuperarse. ¿Indican estas noches tropicales un nuevo nivel de intensidad en el calentamiento global?
La nieve y el hielo son grandes espejos naturales. Reflejan gran parte de la radiación solar hacia el espacio. Sin embargo, hay algo que está reduciendo su capacidad y acelerando su derretimiento.
Las nubes noctilucentes despiertan un verdadero interés en la comunidad científica, que espera comprender mejor este fenómeno que tiene lugar en la capa más alta de la atmósfera, una capa que permanece envuelta en el misterio.
Cada año se desperdician más de mil millones de toneladas de alimentos en el mundo. Ahora, proponen convertir parte de esos residuos en combustible sostenible para aviones. ¿Es posible?
Se han puesto en marcha protocolos de control, que son capaces de hacer que ciertos procesos parecen más consistentes con el flujo de tiempo hacia atrás; ofreciendo una innovadora forma de explorar la física.
Bajo la superficie del mar se esconde una frontera térmica invisible que regula el calor del océano. Descubre qué es la termoclina y cómo puede influir en la intensidad de los huracanes.
Las tormentas eléctricas son fenómenos meteorológicos relativamente frecuentes, especialmente durante los meses de verano. El calor y la humedad son los principales factores que desencadenan una tormenta eléctrica. Pero, ¿podría el calentamiento global agravar la situación?
Pintar techos de blanco y crear parques enfría las ciudades y nos protege del calor. Sin embargo, un estudio advierte que estas medidas locales no bastan para frenar el aumento de más de 6 °C previsto para el año 2100.
Durante las temporadas de calor, muchas personas experimentan molestias que van desde una irritación leve hasta problemas más complejos que interfieren con actividades cotidianas.