El vórtice polar y sus efectos

Continúa siendo noticia el calentamiento estratosférico que sufrió el vórtice polar en los últimos días. Sus consecuencias han comenzado a sentirse con fuerza sobre algunos países de Europa y Asia. ¿Llegarán hasta el territorio mexicano?

José Martín Cortés José Martín Cortés 06 Ene 2019 - 22:34 UTC
Cataratas del Niágara congeladas
Durante enero o febrero, baja influencia de oscilaciones atmosféricas en fases negativas, estas cataratas tienden a congelarse. ¡Gran espectáculo!

Frío, nieve, oscilación Ártica, del Atlántico Norte, vórtice polar, calentamiento estratosférico son muchos términos. Si bien, todas estas palabras son necesarias para entender lo que esta pasando en el tiempo del hemisferio norte, se puede poner en contexto algunos elementos de lo que se está presentando sobre cuestiones atmosféricas, resumiéndose de la siguiente forma:

1- Nuestra atmósfera se divide en varias capas, las que nos interesan ahora son la tropósfera de 0 a 10-15 kilómetros de espesor, donde se dan los procesos y sistemas meteorológicos, y estratósfera que se extiende hasta 50 kilómetros sobre nosotros en la superficie del planeta.

    2.- Sobre regiones polares, un enorme ciclón (con circulación en contra de las manecillas del reloj) encierra al aire frío llamado como vórtice polar, y que justamente se eleva desde superficie hasta la estratósfera. Pueden imaginarlo como un gran tornado sobre el polo.

    Entendiendo lo anterior, ahora imaginen que, entre 30 y 40 km de altura y dentro del vórtice polar, la temperatura que normalmente ronda los -50°C, repentinamente se calienta, incluso superando los 0°C, mientras que otra región sigue enfriándose hasta -75°C. La zona con mayor temperatura ha invertido la dirección de movimiento, ahora siendo a favor de las manecillas del reloj, ocasionando además que el único vórtice existente, se pueda dividir en 2 o más vórtices.

    Vórtice Polar
    Estructura común del vórtice polar, tras presentarse un calentamiento repentino en la parte más alta, la estratósfera.

    La dinámica que comienza a darse posterior a este incremento repentino de la temperatura y su inversión en la dirección del viento se torna muy compleja, sin embargo, lo importante es dar seguimiento a estos cambios, ya que también la circulación del viento en niveles más bajos e incluso sobre la superficie puede reflejarse, aunque no siempre ocurre.

    Uno de los principales cambios que se experimenta sobre la tropósfera y, por ende, afecta en el tiempo meteorológico, es la formación de bloqueos atmosféricos. Esto se da cuando sistemas de baja o alta presión se instalan en regiones clave por varios días, siendo estas sobre el Atlántico norte muy próximas a las islas Británicas y sobre el Golfo de Alaska. En esas regiones generalmente el tipo de bloqueo es anticiclónico

    ¿Qué efectos en el tiempo se presentarían?

    Si el calentamiento estratosférico fue muy fuerte, dividiendo al vórtice, invirtiendo la circulación y, además, extendiendo sus efectos a superficie, entonces los bloqueos se formarán en las regiones mencionadas.

    Estos bloqueos estarían indicando cambios en la circulación atmosférica, así como en las oscilaciones Ártica (AO), del Atlántico Norte (NAO) y del Pacífico Este (EPO) a fases negativas, lo que implicaría que el aire ártico tenga facilidad para desplazarse hacia el sur, por lo tanto, los principales efectos son:

    Invasiones de aire ártico directamente sobre países de Europa, Asia y Norteamérica con tormentas invernales muy potentes y nevadas que pueden superar en algunos casos 1 o 2 metros de nieve. En el caso particular de México, cuando esto ocurre, los estados del norte, centro, oriente y parte del sureste son los más afectados, donde se presentan bruscos descensos térmicos, heladas, nevadas, lluvias y eventos “Norte” muy violentos y extensos. Un caso importante de este tipo se tuvo durante enero y febrero de 2010 en nuestro país con lluvias, nevadas, viento y frío de intensidad importante.

    En conclusión, ya tenemos el calentamiento estratosférico con su posterior división del vórtice polar, comenzando a generar oleadas polares en varios países de Europa con nevadas muy importantes de hasta 1.5 metros de espesor y temperaturas de hasta -20°C (o menores). De continuar una dinámica “ideal” con circulación atmosférica para tornar las oscilaciones a negativas, entre finales de enero y febrero, podríamos comenzar a resentir posibles efectos mencionados. En próximas semanas se estaría avisando oportunamente y detallado si esto se cumple en su portal favorito Meteored.

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