La sequía sigue avanzando en México

La reciente actualización del Monitor de Sequía hasta el 31 de agosto de 2019 muestra que las condiciones secas siguieron extendiéndose, con los estados más afectado en el sureste. Es probable que las precipitaciones se incrementen en próximas semana.

José Martín Cortés José Martín Cortés 11 Sep 2019 - 20:36 UTC
Escasez de lluvias sigue afectando a México.
Gran parte del país presenta sequía, resaltando el oriente y sureste generando ya efectos negativos.

Dominio de sistemas de bloqueo atmosféricos y una relativa calma en actividad tropical tanto en ciclones como en ondas para nuestro país favoreció que en agosto las precipitaciones estuvieran muy por debajo de lo normal, ocasionando que la intensidad y extensión de la sequía aumentara sobre el territorio mexicano, comenzando a reportarse pérdidas económicas en el sector agropecuario.

Lo que llevamos de 2019 hasta el 31 de agosto, aproximadamente un 60-65% del territorio presenta algún grado de sequía. Los estados más afectados que presentan intensidades severas a extremas son Chihuahua, Durango, Tamaulipas, Nuevo León, Nayarit, Jalisco, Michoacán, Guerrero, Oaxaca, San Luis Potosí, Veracruz, Querétaro, Hidalgo, Puebla, Tabasco, Chiapas, y Quintana Roo, mientras que la máxima intensidad de sequía catalogada como excepcional está presente en los límites de Veracruz y Oaxaca.

Esta situación está trayendo consigo consecuencias muy negativas, entre ellas, desabasto del agua en varios estados, incluso comenzando a tomarse decisiones al respecto en el Valle de México por la baja captación en el Cutzamala; los ríos, arroyos y algunos pozos se encuentran secos en estados del oriente mexicano que surten tanto a la población como al campo. Justamente en los cultivos las pérdidas económicas comienzan a presentarse, tal es el caso de Veracruz donde los frutos de limón y naranja han sido declarados una pérdida. De forma indirecta también afecta en la proliferación del mosquito o zancudo, transmisor del dengue, aunque el hecho de tener sequía y después lluvias, no siempre traerá este virus, lo importante siempre será la prevención y fumigaciones.

La temporada de lluvias finaliza entre octubre y noviembre, y de no presentarse lluvias suficientes, las consecuencias negativas podrían ser aún mayores para el próximo año. Afortunadamente, el pronóstico a largo plazo mantiene escenarios de lluvias superiores a la climatología, que a continuación se darán más detalles al respecto.

Modelo CFSv2 anomalía de precipitaciones
Durante octubre, las lluvias podrían tener acumulados superiores a la climatología (tonos verdes) en la mitad centro-sur.

Pronóstico de posibles escenarios en próximas semanas

Tras la finalización del evento El Niño, actualmente se ha establecido la fase neutra debido al enfriamiento de las aguas superficiales del Pacífico centro-oriental. En la mayoría de los casos analizados, cuando se inicia el año con El Niño y finaliza a mediados con una tendencia a fase de La Niña entre verano-otoño, las condiciones meteorológicas son al incremento de precipitaciones en gran parte del país, principalmente sobre entidades del centro y sur.

Esto se debe al cambio en la dirección e intensidad de los vientos, siendo ahora favorables para ciclones tropicales, ondas muy activas y su posible interacción con frentes fríos entre septiembre y octubre. Por ahora, en el modelo CFSv2 prevalece un incremento en la cantidad y extensión de lluvias conforme este mes en curso transcurra en el país, siendo de mayor relevancia durante la última semana y la primera quincena de octubre en estados del occidente, centro, sur, oriente y sureste con acumulados de 50-150 mm superiores a lo que normalmente llueve que, de cumplirse, estaría ayudando a mitigar en gran medida la sequía antes mencionadas.

De hecho, desde esta segunda semana de septiembre las lluvias ya se han incrementado siendo probable la interacción de ondas tropicales con mucha inestabilidad atmosféricas favorecida por el paso de una fase muy activa de la oscilación de Madden-Julian, ayudando además a disminuir la intensidad del calor. En general se recomienda a toda la población realizar medidas preventivas ante efectos negativos de la escasez de agua y su contraparte con las lluvias que puedan aumentar los niveles de ríos y con inundaciones urbanas; nuestros amigos que se dedican al campo, deben tener mucho cuidado.

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