Temporada de lluvias y su relación con el Monzón de Norteamérica

El aumento en la precipitación en áreas del suroeste de Estados Unidos y occidente de México, incluyendo el noroeste y la península de Baja California, está asociada a la actividad convectiva originada por patrones de circulación a gran escala, el aire cálido y la humedad proveniente del Pacífico.

Úrsula Pamela García Úrsula Pamela García 31 Jul 2019 - 02:14 UTC
Los monzones tienen un papel significativo en la modulación del clima global. Fotografía de referencia.

En publicaciones pasadas hemos hablado de la importancia y la influencia del Monzón de Norteamérica o bien, el Monzón Mexicano, sobre regiones especificas de México; en esta emisión queremos dar a conocer su variabilidad y su relación directa con la temporada de lluvias. Conocido también como el Monzón del suroeste de los Estados Unidos o el Monzón de Arizona, se manifiesta como un aumento pronunciado de las precipitaciones durante los últimos días de junio hasta mediados de septiembre.

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN, perteneciente a la CONAGUA), de México, indica que, "Durante los últimos días de junio, en el noroeste de la República Mexicana se pueden registrar, en promedio, lluvias acumuladas superiores a 50 milímetros, lo que supera la climatología de esa región; de acuerdo con los pronósticos publicados en otro años, han existido ocaciones en que las precipitaciones se mantienen durante julio y agosto, por lo que es fácil diagnosticar o indicar la presencia del Monzón Mexicano".

Geográficamente, la región de precipitación monzónica se centra en la Sierra Madre Occidental en los estados mexicanos de Sinaloa, Durango, Sonora y Chihuahua, y se extiende hacia el suroeste de los Estados Unidos alcanzando a Nuevo Mexico, Arizona y Colorado. Por lo general, la región del Monzón de Norteamérica se define por sitios que reciben al menos el 50% de su precipitación anual durante los meses mencionados.

Actualmente los científicos tratan de comprender su variabilidad, no sólo estacional, si no también interanual, especialmente durante las precipitaciones de verano, ya que durante esta época existe gran interés por parte del sector ganadero y agrícola, ya que se ven fuertemente influenciados por las lluvias relacionadas al Monzón, puesto que este fenómeno meteorológico contribuye a la planeación de siembra de plantaciones (agrometeorología) y a la producción de diferentes tipos de carne.

Variabilidad del Monzón de Norteamérica

La dificultad para comprender la variabilidad de la actividad convectiva de verano en el suroeste de Estados Unidos y el noroeste de México, resulta ser de las más complejas tanto en la escala sinóptica, como en la mesoescalar y la topográfica, ya que estas suelen ser muy diferentes entre ellas. Por ejemplo, los movimientos atmosféricos a mayor escala pueden controlar la distribución del vapor de agua y la estabilidad o inestabilidad general en la atmósfera.

Respecto a la variabilidad espacial a escala regional, se ha demostrado que la influencia geográfica de las lluvias monzónicas se centra principalmente en la Sierra Madre Occidental y en el noroeste de México, según el científico M. Douglas, esto es específicamente en los estados mexicanos de Nayarit, Sinaloa y Sonora; dichas regiones en México reciben hasta el 70% de su precipitación anual en los meses de julio, agosto y septiembre.

Por otro lado, la variabilidad temporal y espacial, están directamente relacionadas con la topografía, de hecho, existen grandes diferencias estacionales en términos de intensidad y extensión de área de la lluvia monzónicas, particularmente para las regiones montañosas del este de Sinaloa y Sonora.

Publicidad