StoreWindows10

"La Niña", una anomalía fría en el Pacifico Ecuatorial

Es una fase del conocido fenómeno "El Niño" Oscilación del Sur, que consiste en una anomalía negativa de las temperaturas del océano Pacifico Ecuatorial. La NOAA acaba de declarar oficialmente su aparición.

Juan Antonio Palma Juan Antonio Palma 13 Nov 2017 - 10:20 UTC
La Niña
La influencia que puede tener la fase "Niño" o "Niña" en la atmósfera es significativa, debido a la extensa escala de este fenómeno.

"La Niña" es una de las fases del fenómeno climático llamado Oscilación del Sur, que también está compuesto por "El Niño" y la etapa neutral. De hecho el nombre original es ENOS (El Niño Oscilación del Sur) que fue el primero en descubrirse.

Este fenómeno se trata de una anomalía en el promedio de temperatura que se da sobre el océano Pacífico ecuatorial, misma que es medida por un grupo de boyas marinas que constantemente hacen mediciones a lo largo de esa zona. Decimos que tenemos "La Niña" cuando se encuentra una anomalía negativa, es decir, temperaturas mas frías de lo normal en dicha zona, de hasta -0.5°C o menos.

Cuando tenemos a "El Niño" es el momento en el que la anomalía de temperaturas es positiva (más caliente) hasta en +0.5°C o más. Si las temperaturas estaban dentro del rango de entre +0.5°C o -0.5°C es cuando se considera condiciones ENOS neutrales.

El nombre de "El Niño" se debe a la asociación de este fenómeno con la corriente del Niño, anomalía bautizada por los pescadores en la zona costera de Perú y Ecuador, quienes observaron que las aguas se tornaban mas cálidas durante la época de navidad. La influencia que puede tener la fase "Niño" o "Niña" en la atmósfera es significativa, debido a la extensa escala de este fenómeno.

Estrecha relación con las sequías e inundaciones

Incluso es un factor importante para el comportamiento de las temporadas de huracanes de cada año, ya que en la fase "Niña" la formación de ciclones tropicales es más frecuente, mientras que en la fase "Niño" se forman menos de lo normal.

También hay una estrecha relación de estos dos infantes con las sequías e inundaciones en el planeta, principalmente en zonas de Asia, Oceanía, Sudamérica, Centroamérica y Norteamérica. Las modificaciones que hacen estos fenómenos a los patrones de circulación de la atmósfera, repercuten en anomalías de temperatura y precipitaciones estacional, generando inviernos más fríos o cálidos de lo normal, o bien veranos más secos o húmedos que el promedio.

La frecuencia de aparición de la ENOS oscilación del Sur es variable así como su intensidad, por lo que es muy difícil pronosticar con mucho tiempo de anticipación su posible aparición, aunque ya existen modelos numéricos de predicción que están comenzando a ser de mucha ayuda.

Publicidad