¿Cómo es el clima en Júpiter? El Telescopio Espacial Hubble nos lo revela

Mejor observarlo de lejos, teniendo en cuenta la presencia de vientos superiores a los 600 km/h y la formación de ciclones del tamaño de la Tierra. Recientes observaciones del Hubble confirman una atmósfera extremadamente dinámica y en constante evolución en jupiter.

Jupiter
Imágenes recientes de Júpiter tomadas por el telescopio Hubble. En la imagen de la izquierda se puede ver la “mancha roja grande” y más abajo a la derecha la “mancha roja Jr.”. En la imagen de la derecha se pueden ver las dos nuevas estructuras ciclónicas y anticiclónicas en contacto. Crédito: NASA, ESA, STScI, Amy Simon (NASA-GSFC)

¡Con la atmósfera de Júpiter nunca te aburrirás! Es difícil observarlo sin encontrar nuevas sorpresas. Precisamente por ello el Telescopio Espacial Hubble observa periódicamente nuestro gigante gaseoso. Las últimas observaciones, que datan de enero de este año, no han desmentido las expectativas: se han descubierto nuevos ciclones y se han observado nuevos colores en los antiguos ciclones ya conocidos.

Características del gigante gaseoso

Aunque comúnmente se le llama el gigante gaseoso del sistema solar, es probable que Júpiter tenga un pequeño núcleo rocoso, ubicado en un núcleo de hidrógeno líquido. Este núcleo líquido ocupa 3/4 del volumen de todo el planeta.

A su vez, el núcleo líquido está rodeado por una espesa atmósfera gaseosa compuesta principalmente de hidrógeno, helio y metano.

La atmósfera de Júpiter es muy densa e impenetrable para las observaciones.

La característica de las capas visibles de la atmósfera de Júpiter es la presencia de bandas, es decir, bandas horizontales que alternan entre colores brillantes y colores más oscuros. Estas bandas atmosféricas están compuestas principalmente por cristales de amoníaco congelados, compuestos de carbono y azufre (nada adecuado para la presencia de formas de vida).

Además, cada banda gira en dirección opuesta a la de las bandas vecinas con velocidades que incluso superan los 600 km/h. Precisamente esta característica del movimiento está en el origen de los ciclones y anticiclones que se forman en los bordes de estas bandas.

Los ciclones en la atmósfera de Júpiter se forman debido a la fricción entre cinturones vecinos que giran en direcciones opuestas

El ciclón más grande y famoso es la "gran mancha roja", ¡un vórtice de 25.000 por 12.000 km! Esta estructura ciclónica ha estado presente constantemente desde que Júpiter fue observado por primera vez con los primeros telescopios (hace unos 3 siglos).

Jupiter
Secuencia completa de imágenes tomadas recientemente por el telescopio Hubble entre el 5 y 6 de enero de 2024. Créditos: Amy Simon (NASA-GSFC) Imagen NASA, ESA, Joseph DePasquale (STScI)

Recientemente, el telescopio espacial James Webb, utilizando su cámara infrarroja NIRCam, logró realizar una especie de "tomografía" de la atmósfera del planeta, permitiendo ver, por primera vez, su estructura vertical, desde las capas más altas hasta las más bajas.

¿Por qué volver a observar Júpiter?

La atmósfera de Júpiter, como la de otros planetas gaseosos de nuestro sistema solar, es muy dinámica. Los fuertes vientos provocan un caleidoscopio de fenómenos meteorológicos en constante cambio. El estudio de estos fenómenos es interesante en sí mismo, pero también muy útil para comprender los fenómenos atmosféricos que ocurren en la Tierra, pero en condiciones físicas muy diferentes.

Sólo recientemente, por ejemplo, se ha descubierto la existencia de una "corriente en chorro", que nunca antes se había observado. Este descubrimiento es relevante porque proporciona información valiosa para comprender mejor la compleja dinámica de la turbulenta atmósfera del gigante gaseoso, pero también el funcionamiento de las corrientes en chorro de la Tierra.

Existe un programa de observación llamado OPAL “The Outer Planets: Hubble Continuing Legacy” que consiste en monitorear las atmósferas de planetas gaseosos.

Este programa implica que el telescopio Hubble dedique anualmente parte de su tiempo a reobservar los planetas gaseosos para captar la evolución de sus estructuras atmosféricas año tras año.

¿Cómo es el clima en Júpiter?

Bueno, la gran mancha roja siempre está presente, bien colocada en su lugar. Observaciones recientes realizadas por el telescopio Hubble han puesto de relieve, en latitudes más meridionales, la presencia de la llamada "mancha roja junior". Se trata de un vórtice ciclónico formado entre 1998 y 2000 y cuyo color alterna entre el rojo (por primera vez en 2006) y el beige.

Este año el spot Jr. volvió a ponerse rojo.

Jupiter
La misma imagen de portada pero con indicación de la posición de las estructuras del ciclón. Créditos: NASA, ESA, STScI, Amy Simon (NASA-GSFC)

¡Curiosidad! La mancha roja Jr. tiene un período de rotación (alrededor del eje del planeta) más corto que la mancha roja por lo que lo supera cada dos años.

La distancia relativa entre las manchas rojas grandes y pequeñas varía y llega a ser mínima cada dos años.

En las últimas imágenes del Hubble, tomadas concretamente con un día de diferencia, para observar los hemisferios opuestos del planeta (el período de rotación del planeta es de 9 horas), se observaron dos nuevos ciclones en contacto (uno rojo y el otro rojizo) y con giro en sentido contrario entre sí.

La rotación en sentido contrario hará que los dos ciclones reboten entre sí, repeliéndose.

El color rojo es de origen desconocido, aunque ciertamente ligado a la química de los compuestos presentes en él.

Con las observaciones que se realizarán el próximo año veremos cómo han evolucionado estos ciclones y qué nuevos ciclones se habrán formado.