México sigue con calor, aunque podría regresar el frío

Nuestro país sigue experimentando temperaturas muy altas con valores extremos superiores a 40°C, los cuales se registraron en febrero y también, ahora en marzo generando olas de calor. ¿Volverá el frío pronto?

José Martín Cortés José Martín Cortés 11 Mar 2019 - 03:04 UTC
Calor
Se mantiene el calor en México.

La noticia sigue siendo el calor extremo en varias partes del mundo, aun en invierno, como lo experimentó varias partes de Europa durante los últimos días de febrero, así como en nuestro país, situación se está extendiendo a marzo con valores térmicos que siguen en aumento. ¿Cuáles pueden ser los motivos? ¿Cambio climático / calentamiento global?

Sabemos que para hablar del calentamiento global, tiene que realizarse una estadística y observar la tendencia de la temperatura durante varios años. Y sí, el planeta se está calentando, sin embargo, también existe la variabilidad climática, relacionada con los eventos atmosféricos que pueden repetirse cada cierto tiempo. Por esto, es difícil dar una respuesta contundente y de un día para otro si estos eventos de calor son propiamente culpa del calentamiento global.

¿Por qué tanto calor en México?

Por ahora, resulta más fácil explicar los motivos mediante patrones o circulaciones que afectan día a día (y no años como con el clima) a nuestro planeta, continente y país. De estos se han hablado en notas pasadas, siendo ejemplos las oscilaciones Ártica, del Atlántico Norte y del Pacífico Este, el Vórtice Polar, El Niño/La Niña y anticiclones de bloqueo, los cuales tanto pueden favorecer periodos muy fríos, como eventos muy calurosos. Específicamente desde mediados de febrero y hasta estos primeros días de febrero:

1.- La oscilación ártica y del atlántico han estado en fase dominantemente positivas, lo cual impide que la corriente en chorro, reguladora de las masas frías y cálidas, tienda a curvarse y permita el paso de aire polar hacia nuestro territorio nacional.

Extensión del vórtice polar
Temperaturas de hasta -40°C en Estados Unidos y Canadá a finales de febrero. Imagen de Chicago, redes sociales.

2.- No hubo acoplamiento océano-atmósfera que indicara la presencia de El Niño o La Niña. En condiciones neutrales, no existe un patrón atmosférico para pronosticar a largo plazo las precipitaciones o temperaturas, es decir, tanto puede ser muy lluvioso o muy seco, muy frío o muy caluroso.

3.- Aunque se tuvo un evento del “Calentamiento Estratosférico Repentino” importante y que sí tuvo efectos de frío severo en Europa, Canadá y Estados Unidos, no se observó del todo reflejado en las oscilaciones antes mencionadas, por lo que el frío ártico quedó confinado a latitudes de dichos países, sin alcanzar a México.

4.-Debido a la escasa curvatura de la corriente en chorro, un anticiclón en niveles medios de la atmósfera dominó sobre la nación, ayudando a bloquear el ingreso de masas frías y, por lo tanto, generó cielo despejado, viento cálido del sur y valores de temperatura muy altos.

¿Dónde quedó el frío?

Los puntos anteriores se resumen en que, el frío ártico estuvo atrapado gran parte del invierno sobre regiones cercanas al polo, y eventualmente lograban desplazarse más al sur. No es que no haya existido frío en nuestro planeta en los últimos meses, si no que la circulación atmosférica no fue favorable para su movimiento a México.

Afortunadamente, modelos globales como el ECMWF (europeo) y GFS (americano), muestran la probabilidad de un importante periodo frío y lluvioso a mediados y finales de marzo. Su intensidad y zonas con posibles efectos en el territorio mexicano aún están por definirse debido a los días que faltan. En caso de que se presente, podría iniciar el día 15, por lo que les recomendamos seguir al pendiente de las publicaciones y pronósticos en su portal favorito, Meteored.

Publicidad